Después de un otoño atípicamente cálido que golpeó el consumo del rubro indumentaria, la reciente ola polar trajo un respiro para el comercio de San Juan. La caída en la demanda fue una constante durante mayo, pero el abrupto descenso de temperatura en los últimos días reactivó las ventas de abrigos en los locales del centro y otros puntos.
La llegada del frío polar en los últimos días revirtió parcialmente este escenario. Con la baja repentina en la temperatura, los comercios comenzaron a registrar un repunte en las ventas, especialmente en prendas de abrigo como camperas, suéteres, calzas térmicas y pantalones forrados, aseguraron referentes del rubro a este diario. Muchos locales del microcentro ya muestran mayor movimiento y esperan que esta tendencia se mantenga o incluso se intensifique en la primera quincena de junio.
Desde Comerciantes Unidos de San Juan, su presidente Marcelo Quiroga reconoció que, aunque la mejora todavía es leve, ya se observa un repunte en las ventas en prendas de abrigo. Indicó que muchos locales adaptaron su oferta priorizando productos de media estación para sostener el consumo a pesar de la demora del frío, aunque las camperas -que ya se exhiben en la mayoría de las vidrieras- comenzaron a venderse mejor con los primeros días fríos.
Silvina Letizia, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de San Juan, detalló que durante mayo las ventas en el sector indumentaria cayeron alrededor de un 14%. No obstante, destacó que la última semana del mes, coincidente con el ingreso de la ola polar, trajo un aumento en la demanda. Las prendas más buscadas fueron calzas térmicas, pantalones forrados, suéteres y todo tipo de indumentaria con frisa o polar, manifestó.
También desde Comerciantes Unidos, Carlos Iramain explicó que las bajas temperaturas afectaron directamente la rotación de productos típicos de invierno. Muchos comerciantes se vieron obligados a mantener vidrieras con ropa de media estación o incluso de verano hasta bien entrado mayo. Según expuso, recién el último fin de semana se notó un mayor flujo de personas en las zonas comerciales, con intenciones claras de compra.
Frente a este escenario, los comerciantes no solo celebran la llegada del frío, sino que también ven con expectativas la llegada del Día del Padre, una fecha que históricamente activa las ventas del sector. La esperanza es que la combinación entre bajas temperaturas y promociones por la celebración reactiven aún más el movimiento en los próximos días.
Aunque la reactivación no compensa del todo lo perdido durante el resto del otoño, las entidades del sector coinciden en que el cambio climático reciente ha sido un factor determinante para que el público vuelva a los locales. Con una economía que sigue golpeando el bolsillo de los consumidores, la clave será sostener la demanda con precios competitivos y variedad en la oferta, expusieron.