La Cámara de Diputados de Salta dio media sanción a un crédito de 100 millones de dólares para avanzar con obras clave del Corredor Bioceánico “Capricornio”, que incluye pavimentación, saneamiento y mejoras en seguridad. Mientras, el emblemático proyecto del Corredor por Agua Negra en San Juan continúa postergado, atrapado entre decisiones políticas y diplomáticas y décadas de estudios.
Se conoció que el gobierno salteño ha logrado un envión para el norte argentino, ya que sus diputados provinciales aprobaron tomar un crédito de FONPLATA (Fondo Financiero para el Financiamiento de la Cuenca del Plata), que podría catapultar a Salta como un eje estratégico para la integración regional entre el Atlántico y el Pacífico. Falta que ahora lo aprueben los senadores, para quedar firme, algo que se descuenta, ya que el oficialismo tiene mayoría.
En contraste, San Juan mantiene la esperanza de que el renacido Comité de Integración con Coquimbo -que se reunió en abril de este año- reactive un túnel que hoy parece más enterrado que nunca.
Salta acaba de dar un paso decisivo para consolidar su papel en el Eje Capricornio, un corredor terrestre que une Brasil con puertos chilenos a través de Paraguay, el NOA argentino y el norte chileno. El proyecto de crédito -que será financiado por FONPLATA- tiene destino asegurado: pavimentación de tramos críticos, infraestructura vial, acceso a agua y mejoras en los controles de seguridad.
Un préstamo con hoja de ruta
El préstamo aprobado por la Cámara de Diputados salteña es de 100 millones de dólares, con una ejecución de cinco años de obras, un plazo de amortización de 20 y un periodo de gracia de 5,5 años. La tasa combinada ronda el 6,75% y la provincia apuesta a financiar con esto una batería de obras.
Según publicó Página 12, la diputada Patricia Hucena, del bloque oficialista, al defender el proyecto destacó el equilibrio fiscal de la gestión de Gustavo Sáenz, la reducción de la deuda provincial y la existencia de más de 2.500 obras en ejecución.
De acuerdo a lo explicado en la publicación, el corredor no solo mejorará la logística regional, sino que también busca integrar a Salta al comercio internacional del Pacífico y cerrar brechas históricas en acceso a infraestructura. “Transformar a Salta en un eje logístico del cono sur es una apuesta de desarrollo, no solo una obra vial”, destacó Hucena.
Capricornio pisa fuerte, Agua Negra; en stand by
Mientras Salta acelera, San Juan solo mira con atención. El Corredor Bioceánico por el Paso de Agua Negra, aquel ambicioso proyecto que busca conectar Porto Alegre (Brasil) con Coquimbo (Chile) pasando por el centro argentino y cruzando la cordillera sanjuanina, lleva años en pausa.
Hubo una señal hace cuatro meses, con el relanzamiento del Comité de Integración binacional en abril y la visita del gobernador de Coquimbo, Cristóbal Juliá, que fue recibido por el gobernador Marcelo Orrego.
Pero la iniciativa sigue sin despegar. El túnel de Agua Negra, que es el corazón del proyecto, fue congelado durante las gestiones presidenciales de Sebastián Piñera y Mauricio Macri. Argumentos técnicos, intereses comerciales y prioridades políticas echaron por tierra décadas de estudios binacionales. Aunque hoy los discursos vuelven a alinearse -el gobernador Marcelo Orrego, el embajador chileno José Viera Gallo y el propio Juliá se pronunciaron a favor de reactivarlo-, por ahora el proyecto sigue en fase declarativa.
En momentos donde en Salta se debaten condiciones de financiamiento y fechas de ejecución, en San Juan aún se pide “celeridad” para reactivar reuniones. El año que viene, según anunció el gobernador de Mato Grosso do Sul, Eduardo Riedel, el Corredor Capricornio estará operativo. Eso significará que los productos brasileños llegarán a puertos chilenos del norte sin necesidad de bajar hasta el centro del país.