La uva de mesa sanjuanina volvió a respirar. A través de la resolución 136/2026, publicada el 11 de febrero en el Boletín Oficial, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) volvió a autorizar el “empaque a campo”. Esto es la posibilidad de recolectar la uva y acondicionarlas en cajas bajo el parral, apenas se cosecha.
Esa modalidad se hizo siempre, pero había quedado prohibida tras una serie de regulaciones de la Nación hace un par de años. Los exportadores sanjuaninos de uva para consumo en fresco salieron a festejar de inmediato: hace más de un año la entidad venía realizando gestiones para revertir la situación.
La noticia la recibieronayer en una reunión de la Mesa Consultiva del Senasa Región Cuyo que se hizo en esta provincia, y en la que participaron autoridades nacionales y provinciales junto a los referentes de cámaras y federaciones productivas de San Juan, Mendoza, San Luis y La Rioja.
Cabe recordar que San Juan es la primer productora y exportadora de uva en fresco concentrando más del 80% de los envíos al mercado nacional e internacional. Las empresas sanjuaninas comienzan la cosecha en diciembre, con uva de mesa primicia y realizan los primeros envíos de racimos entre otras naciones a Rusia y Brasil.
Las variedades para consumo en fresco como la Superior o Cardinal Seedless (sin semillas) integran el grupo de varietales que está impulsando el gobierno de San Juan para reconvertir los viñedos poco rentables. “Responde al diagnóstico que hicimos y es el camino que elegimos para desarrolla un programa de incentive y oriente hacia la uva como alimento en lugar de variedades para vino genérico o de segmentos de precios más bajos”, dijo a Tiempo de San Juan Alfredo Aciar, Secretario de Coordinación para el Desarrollo Económico.
Empaque de uva bajo parral
Desde la Cámara de Comercio Exterior de San Juan (CACEX) explicaron que la modalidad bajo parral no es una novedad, sino una práctica utilizada en países competidores como Estados Unidos, México y Sudáfrica. “San Juan logró trabajar con esa modalidad hace algunos años tras un estudio que demostraba que con esta práctica se evita la deshidratación de la fruta, reduciendo pérdidas y descuentos en los mercados”, señalaron desde la entidad.
Sin embargo, en marzo de 2025, cuando el organismo nacional derogó regulaciones que no tenían aplicación práctica, también dejó sin efecto -por arrastre- la autorización del empaque en finca.
“Ante esto hicimos presentaciones en el Ministerio de Desregulación de la Nación y también ante el gobierno provincial. Cuando analizaron que se había abrogado de manera involuntaria, volvieron a autorizarla, que es lo que se anunció esta mañana”, indicó Antonio Giménez, presidente de CACEX. Además, destacaron que el Gobierno de San Juan acompañó el planteo y realizó el seguimiento del trámite ante Nación.
Por qué es clave esta práctica
El empaque a campo comprende todo el proceso que va desde la recolección hasta el acondicionamiento, identificación y empaquetado del producto en cajas dentro del mismo predio de cultivo. Esta caja va directo a la venta en el mercado interno o a exportación.
La uva de mesa es especialmente sensible a la manipulación. Se la cosecha manualmente, con tijeras, y cada traslado desde la finca hasta un galpón de empaque implica movimientos que pueden generar golpes, pérdida de firmeza y deshidratación. Eso se traduce en descuentos comerciales, menor vida útil y pérdida de competitividad frente a otros países.
La norma, en sus considerandos señala que el objetivo es fortalecer la comercialización en el mercado nacional e internacional de productos frutícolas sensibles a la manipulación y a los daños mecánicos.
Para los productores, el impacto es concreto. Eduardo Garcés, referente del sector, lo explicó con claridad: “Empacar bajo el parral abarata costos y se mueve mucho menos la uva. Cada cargada y descargada, además de tener un costo, la machuca y hace que dure menos en buen estado para la venta”, afirmó.
Y agregó: “Esto es para la uva de consumo en fresco y/o exportación, no para la que va a bodega o fábrica de mosto. Hace un año o dos lo prohibieron y era algo que se hacía históricamente”.
Con el regreso del empaque bajo parral, se reduce la manipulación, se acorta el tiempo entre cosecha y acondicionamiento y se mejora la calidad final del producto.
El sector técnico también valoró la medida. El ingeniero Pierluigi Pierantozzi, miembro de INTA EEA San Juan dijo que esta resolución restituye al viñatero que produce uva de mesa "el sistema de empaque a campo que es el tradicional y que estaba prohibido"
Agtegó que "su eliminación impedía un esquema que había funcionado sin inconvenientes durante años, incrementando inútilmente los costos , sin una mejora sanitaria real sobretodo para los pequeños agricultores".
Qué exige la nueva resolución
- La resolución 136/2026 establece que quienes realicen empaque a campo deberán inscribirse en el Registro de Empaque, Climatización y/o Almacenamiento, creado por la resolución 48/1998.
- Además, deberán completar la inscripción como Declaración Jurada a través de la Plataforma de Trámites a Distancia (TAD), el Sistema Integral de Gestión de Trámites (SIGTrámites) u otro medio que determine Senasa.
- Los establecimientos deberán mantener actualizado su Renspa y permitir el acceso de inspectores del organismo, poniendo a disposición la documentación e información relacionada con el proceso de cosecha, acondicionamiento y empaque.
En la reunión realizada en San Juan, presidida por la titular del Senasa, Beatriz “Pilu” Giraudo, participaron también los ministros de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, y de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu. Ambos destacaron la predisposición de las autoridades nacionales para resolver los planteos de las provincias.
Para el sector de uva de mesa sanjuanino se trata de una herramienta que devuelve competitividad a una economía regional clave para San Juan. Y la habilitación de esta práctica representa una mejora concreta en costos y calidad para la uva de mesa que se vende en el país y en el exterior.