Fue en abril pasado que el Gobierno nacional anunció la apertura de las importaciones para productos de la canasta básica. En ese momento, afirmaron que la intención de la medida era contrarrestar las subas de precios por encima de la inflación que se estaban registrando en los alimentos. Al mismo tiempo, indicaron que la mercadería iría ingresando a los supermercados de manera paulatina. A más de dos meses de aquel anuncio, distintos artículos de origen extranjero comienzan a verse en las góndolas de los supermercados sanjuaninos. Sin embargo, en general, sus precios son más elevados que los de los alimentos hechos en el país.
En una recorrida realizada por Tiempo de San Juan por algunas de las cadenas de supermercados con asiento en la provincia, se pudo observar que ya hay incluso pastas secas de firmas extranjeras disponibles para la compra. Es el caso, por ejemplo, de algunas variedades de pastas de marcas italianas. Entre ellas, Barilla, Delverde y La Molisana. Pero, los precios de los paquetes de 500 gr son de $8.889, $7.300 y $3.450 respectivamente, mientras los fideos de primeras marcas locales se venden a valores que varían entre los $1.020 y $2.600.
Otra marca que llama la atención por estos días es Bonduelle, de origen francés, que ofrece verduras enlatadas. Entre ellas, se puede ver latas de chauchas por 220 gr a $7.050 o las de remolacha en cubos a $4.735, cuando el mismo producto de una marca local se puede conseguir a $1.195.
En cuanto a los enlatados, también se observa gran cantidad de productos de la marca ecuatoriana Bulnez, que ofrece por ejemplo, atún y caballa. En este caso los costos sí suelen estar por debajo de la producción local.
En cuanto a las salsas de tomate, aparecieron los frascos de una de las marcas italianas de pastas, La Molisana, que se pueden comprar a $3.900 los de 600 gr. Mientras que, el precio del mismo producto hecho en Argentina ronda los $1.700.
Las marcas de café extranjeras también se repiten. El café molido Starbucks por 250 gr, de origen colombiano y producido en Estados Unidos, tiene un valor de $17.550. En tanto que, el paquete de Nescafé de origen uruguayo cuesta $13.400. En contraposición, una bolsa de café Bonafide de origen argentino, cuesta $5.600.
Y un detalle que llama la atención es el regreso de las papas fritas en tubo, que habían desaparecido en los súper locales. Las Pringles envasadas en las latas y llegadas de Brasil tienen un costo de $4.579, por 109 gr.
Más allá de estas incorporaciones, las autoridades del Gobierno esperaban que, a lo largo de los meses, la oferta de productos importados se mantuviera en aumento. Oficialmente, habían detallado: “La expectativa sobre el efecto de la normativa en los precios demandaría unos 90 días”. Al tiempo que afirmaron que, el esquema de apertura debía implementarse “de a poco”.