En San Juan en el último año, la proliferación de puestos de venta en plazas y barrios marca el paisaje. Laura Vera, presidenta de la Asociación Amas de Casa del País, seccional San Juan, dio cifras sobre esta multiplicación de "espacios de subsistencia". Según los registros de la organización, a mediados del año pasado contaban con grupos de coordinación de estas ferias que nucleaban a unas 400 personas, una cifra que en la actualidad se ha duplicado, alcanzando a casi 800 participantes que buscan desesperadamente vender productos para "llevar un mango más a la casa".
Este crecimiento se explica, en gran medida, por el traspaso masivo de trabajadores hacia la informalidad, según Vera. Sostuvo que la clave de esta situación está en que muchas personas perdieron su empleo formal o vieron cómo sus ingresos se licúan frente a la inflación, lo que las obliga a "inventar una tarea" bajo el paraguas de la economía popular. El escenario es tan complejo que la feria ya no es solo el refugio de los desocupados, sino que ahora congrega a jubilados de la Policía, docentes, pensionados con discapacidad e incluso trabajadores activos que no logran cubrir la canasta alimentaria, afirmó la dirigente, en diálogo con Radio Sarmiento este viernes.
La modalidad de estas ferias refleja las urgencias del bolsillo sanjuanino. Predomina lo que se denomina la "feria americana", donde se comercializa ropa que ya no se utiliza o artículos del hogar, junto con la reventa de productos industrializados y artículos importados que, en muchos casos, han desplazado a las artesanías locales por su bajo costo. Vera advirtió sobre una pérdida de competitividad de los productores locales debido a que los insumos para fabricar, por ejemplo, tejidos artesanales, son hoy más caros que un producto terminado proveniente del exterior.
La crisis también cambió profundamente los hábitos de consumo y las estrategias de intercambio. Aunque desde la organización intentaron reflotar la práctica del trueque a principios de 2024 para facilitar el acceso a bienes sin mediación de dinero, la iniciativa no dio el resultado esperado porque la gente hoy no acude al intercambio como forma de comercialización, priorizando la obtención de efectivo. En cambio, se profundizó la tendencia de comprar alimentos por gramo en los almacenes de cercanía, una señal clara de la pérdida de poder adquisitivo que impide la compra por kilo o de primeras marcas.
El impacto de las políticas nacionales de la gestión de Javier Milei, como la baja de programas de empleo, amenaza con agravar este cuadro de situación en los barrios. Vera señala que la economía de cercanía se verá seriamente afectada, ya que esos fondos circulaban directamente en los pequeños comercios y kioscos de barrio que muchas familias abren como última alternativa de supervivencia. Para la referente de Amas de Casa, el trabajo de la economía popular es hoy una invención necesaria ante una realidad en la que, como ella misma define, "muchos perdieron el trabajo y a otros no les alcanza", convirtiendo a las ferias en el termómetro más humano y doloroso de la crisis actual.