Según un reciente informe de la consultora nacional Focus Market, un habitante de San Juan vive, en promedio, con U$S 11,12 diarios. De acuerdo al cambio de hoy del banco Nación, significa que cada sanjuanino tiene un ingreso diario de 15.679 pesos, promedio.
La consultora llegó a este indicador de ingreso per cápita familiar, incluyendo no solo salarios registrados, sino también jubilaciones, rentas y transferencias sociales que percibe una persona para cubrir sus necesidades básicas.Lo curioso es la posición que ocupa San Juan, por debajo de sus vecinos cuyanos y menos de la mitad de un porteño.
En Cuyo
En la región de Cuyo el ingreso per cápita promedio de un sanjuanino está por debajo de sus vecinos mendocinos y puntanos. Mientras que en Mendoza el ingreso diario asciende a U$S 13,69 o 19.302 pesos; en San Luis se ubica en U$S 11,48, o sea, el equivalente a 16.187 pesos.
La brecha se profundiza cuando se compara a San Juan con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que es la de mayor ingreso por habitante: allá el ingreso diario llega a los U$S 25,41, o sea 35.828 pesos, lo que significa que un porteño percibe más del doble que un sanjuanino.
Siempre según el informe nacional, por ejemplo, en San Luis, una jornada de trabajo equivale a la compra de tres cuartos de kilo de bifes, o 650 gramos de helado, o seis empanadas. En contraste, en la Ciudad de Buenos Aires, ese mismo día de labor rinde para un kilo y tres cuartos de bifes, un kilo y medio de helado o catorce empanadas.
El documento detalla también el ingreso per cápita familiar por provincia, Mientras una familia sanjuanina tiene ingresos promedio de 470.221 pesos (U$S 333.49), en San Luis viven en mejores condiciones con ingresos familiares por 485.759 pesos (U$S 344,51).
Mendoza encabeza el ranking cuyano con ingresos por hogar de 579.115 pesos (U$S 410,72). En CABA el ingreso familiar es de 1.074.899 pesos (U$S 762,34).
La brecha salarial y la informalidad laboral
Otro aspecto que analiza Damián Di Pace, director de Focus Market, es la brecha entre los trabajadores formales e informales, que ilustra la distancia de ingresos mensuales entre quienes tienen descuento jubilatorio y quienes no lo tienen.
A nivel nacional, las diferencias son alarmantes: en provincias como Santa Cruz, Chaco y San Juan, la brecha salarial supera el 60%, lo que implica que un trabajador informal gana menos de la mitad que uno registrado. Según Di Pace, reducir la informalidad laboral es una de las herramientas urgentes para mejorar la situación de vida, ya que el trabajo formal no solo incrementa el ingreso inmediato, sino que otorga previsibilidad y acceso al crédito.
"Mientras persistan diferencias de tres a uno en los ingresos diarios entre provincias, y brechas de más del 60% entre trabajadores formales e informales, cualquier discurso sobre recuperación económica será parcial", advirtió Di Pace.