Día de la Industria Sanjuanina

Sergio Vallejos: el hombre multifacético que sueña con cerrar la grieta entre empresarios y trabajadores

Empezó con empresas textiles y ahora también se dedica al tratamiento de residuos peligrosos. Por qué decidió abrir una nueva cámara de proveedores mineros. El significado de la palabra patria.
lunes, 13 de septiembre de 2021 · 07:10

Cuando era chico quería ser militar pero abandonó esa idea a medida que se fue desarrollando y creciendo en distintos emprendimientos privados. Sergio Vallejos trabajó en distintos rubros, hoy se dedica al rubro textil y al tratamiento de residuos peligrosos. Su rol de empresario está atravesado por una filosofía de vida, que según él se la dio el karate y los valores con los que fue criado. En épocas de éxodo, aseguró que no piensa irse del país. El concepto de lo nacional lo tiene muy presente en las conversaciones. Es parte de su ser. 

"Para ser un empresario es necesario saber que uno va a fracasar muchas veces", arrancó diciendo. Recordó una frase que le decía a sus alumnos, la recordó como una especie de mantra del empresario. "Siempre le decía a mis alumnos cuando daba clases de karate que cuando uno sale de su casa se tiene que atar bien las zapatillas, esto significa estar preparado. A lo mejor hay que caminar mucho, correr, uno tiene que prepararse para lo que venga", contó. 

Los primeros pasos en el mundo empresarial lo dio en la gastronomía y en el campo pero de un día para el otro se encontró vendiéndoles camperas a sus amigos. Después se puso un negocio en sociedad con Amanda López, de Buenos Aires. De repente, con la irrupción de la minería pasaron a encargarles camperas, camisetas en cantidad. Fue así como alquiló una línea de producción de una fábrica textil. "Así empezó Zonda, con máquinas alquiladas", recordó Sergio. Luego alquiló un galpón pero con maquinaria propia hasta llegar al hoy, en el que compró la ex fábrica de Levis, la ex fábrica de Guardapolvos Argentinos y más de 150 operarios trabajando en distintas líneas. 

Pero no todas fueron buenas, cuando Pascua-Lama cerró sus operaciones su empresa se fundió. La firma tenía un solo cliente y con la retirada, se quedó sin clientes. Para Sergio atravesar este fracaso le sirvió para aprender de los errores.

 

"Te levantás enojado, te sacudís la tierra y pagás deudas. Lo importante es no dejar colgado a nadie detrás de tu fracaso, eso te da el crédito. Empezamos con mucho convencimiento, nos equivocamos tener un solo cliente, pero hoy le vendemos a todos los emprendimientos mineros y cambiamos de estrategia. Fue aprendizaje". 

 

En el medio de la pandemia atravesó varios momentos difíciles, como todos. Pero uno en particular lo marcó. Es que Vallejos fue protagonista de una causa de flagrancia por haber estado trabajando durante la cuarentena. Su juicio, el más largo de flagrancia, terminó dándole la razón. Es que Vallejos tenía una autorización para trabajar porque en su línea de producción se incluyen insumos para la sanidad. "Empecé a creer en la justicia, era un descreído, ese juicio me enseñó que hay mucha gente puesta a dedo en la justicia pero también mucha gente con valores", reflexionó. 

Vallejos no esquivó la grieta social que existe con el sector empresarial. Sin pelos en la lengua opinó sobre el tema y dijo: "Se ha instalado una grieta, el empresario tiene que bajarse un poco más de la camioneta, tomarse un colectivo hasta su casa, los empresarios al igual que una casta política y de funcionarios de empresas. Los empresarios tenemos que cerrar esa grieta. Creo en el libre comercio, creo en el esfuerzo y creo que las capacidades se pagan. El empresario tiene que abrirse y dar más". 

Además de la labor interna dentro de las empresas que maneja, Sergio se hizo un espacio y abrió una nueva cámara que representa a proveedores mineros. El incentivo para abrirla fue una serie de números que maneja: aseguró que de los 20.000 millones de pesos que dejó la minería a proveedores el año pasado solo el 5% quedó en la provincia. 

Se nota que la minería es un tema que lo apasiona. Y no dudó en dejar bien en claro sus ideas respecto de lo que debería dejar la minería en la provincia: "Veo una minería muy promisoria, muy técnica, con un nivel internacional. Veo una minería extractiva que se está haciendo de nuestros recursos minerales y veo que habría que ver cómo una parte de esas riquezas en metal queden en las arcas de la provincia. Los países tienen reservas en oro no en billetes. Después de 25 años de minería, San Juan debería tener una reserva de 10.000 millones de dólares en oro. Imagínate que seriamos el banco de la argentina, seríamos el Dubai minero, podríamos tomar créditos internacionales, los sanjuaninos deberíamos ser educados al estilo japonés".

 

"Es muy cruel el país con el empresario, de hecho te anula y se crea un psicosis de buscar lo seguro, de meterte en el Estado, cuando en todos los países desarrollados se incentiva a que se arriesguen en lo privado. De todos modos, para ser empresario hay que aceptar las reglas del juego y en este país son más complicadas que en otros".

 

 

¿Por qué participar en organizaciones? El empresario se vio motivado porque varios de sus hijos -tiene seis y una hija del corazón- empezaron a decirle que se querían ir del país. "Este país ha costado mucho para que se nos caiga a pedazos, este país me ha dado mucho, la empresa que tengo, la familia, mis amigos, el deporte, las actividades, los gustos, vi que la actividad minera se venía abajo en el ámbito de los proveedores por una muy mala gestión de las cámaras, vi que había mucho negocio propio, no nos estaba doliendo que al de al lado le fuera mal entendí que una forma de devolver lo que me había dado era comprometiéndome", añadió. 

A pesar de que su trabajo le insume muchísimas horas del día, tiene tiempo para el karate, deporte al que define como una filosofía de vida. Le apasiona la pesca, la cacería, la crianza de pájaros exóticos y hasta entrena halcones. 

Para el país y San Juan sueña con la instalación de un pensamiento innovador, con una revolución productiva que defina la nueva matriz económica de la provincia y el país. Y también, espera ver que San Juan se convierta en una potencia minera internacional. "Voy a estar satisfecho el día que en Argentina dejemos de administrar pobreza", cerró. 

 

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