La COVIAR no se encuentra en su mejor momento con respecto a la opinión del sector vitivinícola y tampoco del Estado. La Corporación Vitivinícola Argentina sumó su tercera crítica dura este año, esta vez de parte del Gobernador Sergio Uñac, que adelantó que la institución deberá rendir cuentas sobre el uso de fondos, los objetivos cumplidos y los que no.
Las palabras del mandatario sanjuanino se dieron en Mendoza, donde Uñac aseguró ante medios de la vecina provincia que se sentarán junto a "Anabel Fernández Sagasti en el futuro inmediato para ver si seguimos apostando por la COVIAR o sí, por pedidos de los productores, tiene que haber un redimensionamiento". Esta consulta al sector no tiene muchas posibilidades de ser positiva para la institución que dirige Ángel Leotta, ya que en abril los viñateros pidieron la disolución de la misma y recientemente los bodegueros también firmaron un documento con fuertes críticas.
El sanjuanino se sumó a la preocupación de los actores del sector vitivinícola, que tiene serios problemas debido a que el consumo de vino es el más bajo en los últimos 50 años, hay sobre stock nuevamente y además si quieren exportar nuevamente deben pagar retenciones. Estos son los problemas que la COVIAR debía solucionar y para eso las empresas hacen un aporte de fondos. En cambio la crisis se agrava año a año y ya terminó la primera parte del Plan Estratégico Vitivinícola Nacional, hay negociaciones para segundo, pero tanto bodegueros como viñateros denunciaron que los resultados no se ven.
Sergio Uñac aseguró que están dispuesto a pedirle a la institución que aclara cómo se han gastado los fondos aportados por bodegueros y productores y además dijo que "el desafío debe ser atender a todos los sectores de la cadena, porque no sirve que le vaya bien sólo al industrial o al productor".