Hace justamente un mes, a principios de septiembre, empezó a operar la Planta de Faena y Frigorífico de San Juan. Ahora, la empresa MEC que ganó la concesión y el Gobierno de San Juan pulen detalles para promover el faenamiento local. La planta ya funciona con 60 empleados y con un promedio de 80 animales faenados al día.
Según dijo el empresario Ernesto González, este negocio plantea un largo camino por recorrer y ahora están preocupados porque sólo un 7% de la carne que consumen los sanjuaninos se faena en San Juan. El resto, se trae directamente de otras provincias ya listo para comerciar. “Es un tema que preocupa. Los grandes competidores de los productores sanjuaninos son los que adquieren directamente la carne, y quienes la proveen de otras provincias están exentos de ingresos brutos y de impuestos menores, es decir que se ha fomentado así, y por eso a San Juan traen directamente la carne faenada”, se lamentó González.

Por eso, aseguró, están trabajando con el Gobierno local en quitar la carga impositiva de ingresos brutos y para que se puedan hacer controles eficaces de la carne que ingresa, con el fin de fomentar la faena local . En el predio de la nueva planta de faenamiento ubicada en Rawson, desde hace un mes también funciona el centro de control oficial que antes estaba ubicado en la ex Cavic. Pero falta ajustar la conectividad con los ingresos a la provincia y la trazabilidad de los camiones que cargan carne proveniente de otras provincias, mayormente Córdoba, La Pampa, San Luis y Buenos Aires.
La meta es que en corto plazo se establezca un nexo entre los ingresos provinciales y el centro de control, para lo cual hace falta hoy dotar de internet a estos puntos –San Carlos y El Encón- ya que se ha avanzado con el software que agiliza el trámite, dijo el empresario. De esta manera, cada camión con carne deberá pasar por el control fitozoosanitario, donde se cotejará el precintado, el remito cárnico y ese mismo camión deberá ser informado al centro de control para que sea revisado allí.

“Ahora no están pasando por el centro de control y no pagan ingresos brutos del 3,6% que es mil y pico de pesos por cada media res. Esto es una diferencia de competencia con los productores de San Juan que pagan porque con la planta se formalizó la faena acá”, explicó González.
Las normas existen pero, según el empresario, muchas veces se evaden. Si se logra más control de los kilos que ingresan de afuera esperan incrementar fuertemente la faena local, ya que a los abastecedores les convendría económicamente más comprar animales y matarlos en la provincia que traer la carne lista desde afuera.