Los sanjuaninos corrieron a comprar dólares con lo que tienen a mano
Desde el miércoles en la tarde la cantidad de pequeñas transacciones se multiplicó. En el medio del furor, la divisa se disparó varias veces. Cómo se vivió la mañana de incertidumbre.
“Se fue a 73, ya no vamos a poder” le dijo un hombre de unos 50 años a su esposa en el interior de una casa de cambios y, con cara de resignados, ambos salieron de la mano. La pareja era un retrato de los protagonistas de una mañana de locura en los locales que venden dólares en el microcentro sanjuanino. Los que llenaban los locales y hasta hacían cola en la puerta eran en la mayoría matrimonios jóvenes, algún que otro jubilados y todos vestidos de trabajadores, casi no se veían los típicos contadores o empresarios de trajes.
Este escenario se repetía desde las últimas horas de la tarde del miércoles, cuando una gran cantidad de compradores minoristas decidió acudir a los lugares de venta de dólares para poder asegurar sus ahorros. Consultados por Tiempo de San Juan, la mayoría de los que estaban intentando adquirir divisas lo hacían para resguardar el poco dinero del que disponían. “Yo vi que todos compraban y decidí comprar también, igual es muy poquito lo tengo, me alcanzará para unos doscientos dólares”, explicó un abuelo sanjuanino.
En la sucursal sanjuanina de Montemar, el dólar empezó la mañana a $66 para la venta y a las 11 ya había llegado a los 73 a las 11 de la mañana. En el Banco Nación, mientras tanto, se venía a $63.
El monto era un factor común. Según informaron desde Montemar, la mayoría de las operaciones eran menores a 400 dólares, muchas de estas de hasta 200 dólares. Al cambio de este jueves a las 11, uno de los momentos pico, eran transacciones por $14.600. Incluso, explicaron desde la entidad de cambio, en algunos casos los que llegaban explicaban que se habían reunido entre dos o tres hermanos para juntar el dinero y hacer el cambio.
En el interior de las casas de cambio había una gran cantidad de personas, en un horario pico más de 30. Afuera se veían colas o incluso, en la sucursal que tiene el cartel electrónico, había un familiar o un amigo controlando para avisar si había cambios.
Sólo uno de los consultados durante el relevamiento dijo que había decidido comprar porque pensaba cambiar a futuro, previendo a futuro poder sacar una diferencia a favor. El resto actuaba ante la incertidumbre de posibles subas fuertes durante los próximos días y el principio de semana post elecciones. Los menos tenían previsto un viaje y querían anticiparse y poder asegurar el valor comprando divisas.
“El problema es que los que están comprando ahora por miedo tienen que pensar si el valor al que adquieren ahora les va a convenir para vender dentro de diez días, sino no tiene sentido el esfuerzo”, explicó uno de los responsables de la casa de cambio Montemar. Incluso los grandes inversores o las empresas, que son quienes mueven grandes volúmenes y suelen anticiparse a problemas de cambio, no han hecho grandes movimientos durante los últimos días. El grueso de las visitas, consultas y transacciones son de pequeños ahorristas.
En los bancos sanjuaninos consultados por este diario también se ha dado un aumento de interesados, pero en estos casos es difícil hacer un cálculo de cuántos clientes lo han hecho, ya que muchos eligen las transacciones online, que además tienen siempre mejores precios.
Ante esto, surge la duda de por qué los sanjuaninos acuden a casas de cambio con precios más altos, cuando no existen restricciones de compras y muchos pueden hacerlo a través de una cuenta bancaria. El encargado de una casa de cambio aventuró una teoría, que podría ser reflejo de la incertidumbre actual, “cuando uno compra en el banco, además de que tiene que tener una cuenta en dólares, no dispone de la plata de inmediato, sino que recién 48 horas después puede retirarla. Los que vienen preocupados quieren llevarse los billetes en la mano”.