Cosecha asistida: Un éxito entre los obreros rurales
El sistema introducido por el Ministerio de Producción para recoger uva ya prendió entre los cosechadores y algunos sólo están interesados en trabajar usando bins y carros transportadores. Pero también ganan los productores. Por Viviana Pastor.
La centenaria postal del obrero cargando la gamela al hombro para volcarla al camión, podría pasar a ser historia en poco tiempo gracias al sistema de cosecha asistida que introdujo el Ministerio de Producción el año pasado, a modo de prueba piloto, y que este año replicaron varios productores.
Según cifras del INV, en San Juan hay 70 productores que en forma particular adoptaron esta modalidad de cosecha este año. A estos equipos hay que sumarles los 40 que entregó en comodato el Ministerio a los municipios y a algunas cámaras y grupos de productores. Según contaron los productores, ya hay muchos cosechadores que sólo aceptan trabajar si es con estos sistemas.
La cosecha asistida, presentada en marzo de 2013 como una alternativa a la falta de mano de obra para la vendimia, consiste en un equipo de bins plásticos (cajones grandes) con elevador, o bien un carro con elevador hidráulico incluido, que son distribuidos en el parral. El cosechador sólo corta la uva y la deposita en el bin. De acuerdo a la antigüedad y a la forma del parral, se puede cosechar y depositar la uva directamente en el carro o en los bins. Un tractor lleva el carro al camión, se eleva y vuelca la uva, evitando así el trabajo del obrero con la gamela al hombro y el peligro de subir al banco. Es por eso que se habla de una cosecha más humanizada.
Ya hay zonas donde el trabajador pregunta si la cosecha es asistida o no, “y si es asistida van contentos a trabajar”, comentó un productor en una reunión realizada en el Consejo de Enólogos. Allí también se dieron algunas cifras: mientras con la cosecha tradicional se necesitaban 42 obreros para llenar 3 camiones con uva Bonarda, con la cosecha asistida, 16 personas pueden lograr la misma cantidad en el mismo tiempo.
Los productores que han realizado este año la experiencia han advertido además que sólo se necesitan 12 cosechadores para levantar unos 70.000 kilos de uva usando bins.
Jorge Escobar, director de Asuntos Vitivinícolas, explicó que el sistema tiene beneficios para todos los que intervienen en la cadena. Para los obreros porque facilita el trabajo, elimina esfuerzos que limitan a algunos operarios, la corrida al camión, subir al banco, la carga, quedan eliminados y esto mejora su productividad. Por cada obrero se cosecha más uva y esto permite al productor pagar más por obrero, aunque termina pagando lo mismo o menos por kilo cosechado. Al productor lo beneficia el hecho de mejorar las condiciones económicas de la cosecha, pero aumenta la velocidad de cosecha, lo que además permite cosechar en el momento oportuno y la cosecha termina con la uva en las mejores condiciones. “Por ejemplo el Syrah tiene un tiempo optimo de cosecha muy pequeño, cuando se pasa pierde turgencia el grano. La cosecha asistida permite mejorar el momento de cosecha. A la bodega también le permite que la uva ingrese en el momento que ella desea, con mejor calidad en menos tiempo.
El operario está menos presionado y puede dedicarle más calidad a la cosecha y mejor trato a la planta”, dijo el director. Pero además, el obrero puede ganar más ya que cosecha más rápido: en una cosecha normal un peón sacaba 250 pesos diarios y con este sistema cobran casi el doble, aseguró el funcionario.
El primer año, en 2013, se entregaron desde el Ministerio 16 equipos de carros elevadores y bins a los municipios, a la cámara vitivinícola y a paseros, se invirtieron 1,4 millones de pesos, y los equipos se usaron parcialmente. Este año se invirtieron 1,3 millones de pesos, llegando a los 40 equipos.
Pero lo que ha dibujado una sonrisa de satisfacción en el rostro de los funcionarios es la gran cantidad de productores que con su propia inversión compraron sus equipos de cosecha asistida.
“Visité uno de los talleres metalúrgicos que más carros está haciendo y me encontré con un productor que había encargado 3 equipos para su finca, otro enólogo hizo 6 equipos para otra propiedad. El metalúrgico tenía una línea para estos trabajos y tuvo que poner otra línea trabajando a full, no es fácil armar una línea en un taller metalúrgico”, contó Escobar. Agregó que los talleres que están haciendo equipos para San Juan también reciben encargos desde Mendoza, “están haciendo punta en estos carros con levante hidráulico de dimensiones pequeñas”.
¿Bins o carro?
Escobar explicó que los dos sistemas se usan según la finca. Los carros se usan en fincas con estructura amplia donde pueden maniobrar tranquilos, con callejones más amplios y parrales bien parados. Los bins se usan en parrales más antiguos, con menor distanciamiento entre las melgas o con callejones más angostos donde los carros no pueden circular. Ambos son igualmente efectivos.
“El año pasado los productores lo miraban con curiosidad y hoy, los que han podido hacerlo con cosecha asistida, han visto sus beneficios. En los talleres aún hay muchos encargos de equipos de privados que quedarán para usarse durante la próxima campaña”, dijo el funcionario.
Una jornada especial
En el próximo mes de mayo, el Ministerio de Producción realizará una jornada sobre cosecha asistida donde los productores que usaron el sistema le contarán a viñateros, funcionarios y técnicos, cuáles son sus virtudes y defectos.
La cosecha 2014
Casi al final de la vendimia 2014, Escobar mencionó que el volumen será un poco mejor que el pronóstico, el INV había anticipado una merma del 30 %. “No está aún el parte final, pero fue una cosecha complicada porque al inicio de la misma se produjeron los días de lluvia y eso hizo que muchos productores demoraran su inicio. Luego, esa humedad provocó desfoliación por peronóspora y trajo aparejado algunos problemas con el grado de azúcar. Habrá una merma respecto al año anterior, pero no será tan grande como la anunciada”, dijo. Luego destacó que los precios de la uva no estuvieron acordes a la realidad del mercado y al panorama post devaluación y sin stock, “si no hubiese sido por el operativo de compra de uva para mosto del Estado, los precios no se hubieran revitalizado”.