Es por el proyecto de ley que beneficiaría el uso del mosto de uva en la industria juguera. El Gobernador de Tucumán entendió que perjudicaría a la industria azucarera, ya se cruzó con funcionarios mendocinos y hasta Gioja salió a defender la iniciativa. El diputado Tomas dijo que hablaron con el ministro tucumano para “informarlo”. Por Viviana Pastor.
La idea era que la industria mostera logre un mercado fuerte en el interior del país y que no esté atada a los vaivenes del mercado externo, propiciando una ley que otorga beneficios impositivos para la industria de jugos y gaseosas que endulzaran con mosto.
Hasta ahí todo bien. Pero la reunión del Consejo Federal Agropecuario, realizada en San Juan el pasado viernes 22 de febrero, en la que la provincia pidió que se modificara y sancionara pronto este proyecto de ley, generó una guerra impensada entre productores de jugo de uva y de azúcar con cruces de alto voltaje.
El gobernador de Tucumán, José Alperovich, salió a despotricar contra la iniciativa entendiendo que iba en detrimento de la industria madre de su provincia, la azucarera. Y lo que siguió parecía obra de un teléfono descompuesto.
El mandatario tucumano dijo que hablaría con Jorge Capitanich, Jefe de Gabinete, porque “en el proyecto de ley se le suben los impuestos internos a las bebidas que usen azúcar para endulzar y se los baja a las que usen mostos”.
Unidos como nunca en esta cruzada San Juan y Mendoza salieron a contestarle. Funcionarios mendocinos recogieron el guante y hasta el gobernador José Luis Gioja dijo esta semana en rueda de prensa que no se busca perjudicar a nadie: “La ley no afecta a nadie, al contrario, brinda posibilidades y la industria azucarera no tendrá detrimento. Estamos dispuestos a discutir con el que sea y mostrar los beneficios porque es bien federal el tema”.
El diputado nacional Daniel Tomas, uno de los defensores del proyecto en el Congreso Nacional, dijo que la reacción de Alperovich puede estar basada en una confusión. “Tal vez él está pensando en el proyecto original, pero nosotros lo modificamos y va a volver a comisión con esas modificaciones para tener un dictamen consensuado. El proyecto no busca perjudicar a nadie. Es la gran oportunidad que tenemos todas las provincias, incluida Tucumán, de consensuar un solo proyecto que vaya en beneficio de las regiones y no en beneficio de las multinacionales”, dijo Tomas.
¿Cuáles fueron esas modificaciones? Principalmente incluir el azúcar en los beneficios. Tomas explicó que se busca que en Argentina se consuman edulcorantes naturales en vez de artificiales, sobre todo en las bebidas gaseosas y jugos. “Entra el azúcar, que es natural, el gobernador Alperovich no tiene porque preocuparse”, dijo.
La idea es que sobre el 55 % que se usa de azúcar de caña en la industria juguera, pase al 75 %; y el 20 % restante sea para que se usen otros jugos naturales, manzana, pera y mosto concentrado, y no se use la fructuosa de maíz que es perjudicial y está prohibida en muchos países.
“Es muy importante porque beneficiaría a las empresas que usan para endulzar estos productos. Hemos conversado con Luis Basterra (presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación) y el habló con el Ministro de Economía de Tucumán (Jorge Jiménez) para explicarle las modificaciones”, destacó Tomas.
El proyecto
El proyecto de ley en la picota impulsa la modificación del artículo 26 de la Ley 24.674 de Impuestos Internos, incrementa el valor del impuesto a las bebidas analcohólicas al 28 %, cuando hoy es de 8 %. Para aquellas bebidas sin alcohol que incluyan un 10 % como mínimo de jugo de fruta ese impuesto se reduce un 90 %, pasando a pagar 2,8 %; mientras que las que lleven más de 20 % quedan exentas del impuesto.
En febrero, y a Tiempo de San Juan, el ministro de Producción y Desarrollo Económico de la Provincia, Marcelo Alós, decía que “con esto queremos incentivar el mosto, pero no en detrimento de la azúcar sino del sintético que es la glucosa de maíz”. En esa cartera proyectaban que con esta modificación se ubicarían en el mercado interno de jugos unas 50.000 toneladas de mosto creando un nuevo mercado para el mosto y destinos diversificados.