Cuando la pelota empiece a rodar el próximo 11 de junio, Lionel Messi volverá a estar donde más le gusta: defendiendo la camiseta de la Selección Argentina en un Mundial. Será su sexta participación en una Copa del Mundo, un número reservado para muy pocos en la historia del fútbol y una nueva oportunidad para que el rosarino siga escribiendo páginas doradas con la albiceleste.
A los 38 años —y con 39 por cumplir en plena competencia— el capitán argentino llegará al torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá con varios objetivos en el horizonte. Más allá de intentar repetir la gloria de Qatar 2022, Messi tendrá la posibilidad de romper registros históricos que lo acerquen todavía más al olimpo del fútbol mundial.
Uno de los hitos más importantes tiene que ver con la cantidad de presencias mundialistas. Con cinco Copas del Mundo disputadas, Leo ya comparte la cima con nombres históricos como Cristiano Ronaldo, Gianluigi Buffon, Rafa Márquez y Lothar Matthäus. Si suma minutos en el debut, automáticamente se convertirá en el futbolista con más participaciones en Mundiales, alcanzando la inédita cifra de seis.
Pero no es el único récord que aparece en el radar. Messi ya ostenta el récord de partidos jugados en Mundiales con 26 encuentros y en esta edición podría ampliar todavía más esa marca. Además, tiene chances concretas de seguir escalando en la tabla histórica de goleadores: suma 13 tantos y está a apenas un gol de igualar a Gerd Müller y a dos de Ronaldo Nazario. Más arriba aparece Miroslav Klose, líder absoluto con 16 conquistas.
Las asistencias también forman parte del desafío. El capitán argentino acumula ocho pases gol en Copas del Mundo y necesita apenas dos más para alcanzar la marca de Pelé, otro de los gigantes del fútbol internacional. Como si fuera poco, existe un objetivo tan ambicioso como difícil: disputar una tercera final mundialista, algo reservado para un grupo muy selecto de leyendas como Pelé, Cafú, Ronaldo y Matthäus.
El recorrido de Messi en los Mundiales tuvo de todo. Desde aquella irrupción en Alemania 2006, cuando con apenas 18 años mostró destellos de crack, pasando por el golpe de Sudáfrica 2010, la ilusión rota en la final de Brasil 2014 y la frustración de Rusia 2018. Todo cambió en Qatar 2022, donde encontró la consagración definitiva con siete goles y un liderazgo absoluto que llevó a Argentina a tocar el cielo.
De cara a esta nueva aventura, el rosarino llega con una leve sobrecarga muscular sufrida en su último partido con Inter Miami. Sin embargo, en el cuerpo técnico son optimistas y esperan que esté plenamente recuperado para liderar a un equipo que sueña, otra vez, con hacer historia.