En el último compromiso previo al Rugby Championship, en el que debutarán el sábado 10 de agosto en Nueva Zelanda contra All Blacks, los Pumas arrasaron con Uruguay como visitantes, en un enfrentamiento entre vecinos que no se daba desde 2006. En el estadio Domingo Burgueño Miguel, de Maldonado (cerca de Punta del Este), el seleccionado argentino se impuso por 79 a 5 en un test match en el que faltaron varios jugadores habitualmente titulares en ambos bandos.
El resultado fue el de mayor diferencia en el historial entre los equipos rioplatenses. Los 74 tantos de distancia superaron los 70 que se dieron en 1977, cuando el conjunto argentino avasalló sin recibir tantos de su vecino.
Este sábado, ya el primer tiempo mostró una superioridad abrumadora de Argentina, que quedó al frente por 44-0. En la segunda mitad los Pumas bajaron un poco el ritmo y los Teros mejoraron algo, o al menos consiguieron un try, el del honor. Así y todo, ese tramo concluyó 35-5. Tanto fue el desequilibrio entre el equipo que esta vez se vistió de azul oscuro y el celeste, en este caso de camiseta amarilla, que por momentos el partido pareció de rugby seven.
En el conjunto ganador volvieron varios jugadores, entre ellos, Ignacio Mendy, ausente durante el ciclo del entrenador Michael Cheika. El wing brilló con tres tries, y a poco estuvo de conseguir un cuarto. En rigor, apoyó en el in-goal, pero la jugada fue anulada por el árbitro francés Luc Ramos a raíz de una falta previa. También se anotó en el tanteador Joaquín Moro, uno de los debutantes en la selección nacional.
Argentina venía de perder un encuentro y ganar otro contra Francia, un oponente mucho más demandante, con actuaciones dispares en Mendoza y en Buenos Aires. Uruguay, de ostensible progreso en los últimos años, sintió más que su rival las ausencias de sus mejores hombres, víctima de menor recambio.
Éste fue apenas el sexto encuentro de los Pumas con un equipo del Tier 2 (el segundo escalón mundial en cuanto a nivel de los seleccionados nacionales) en test matches en 17 años. Entre el Championship y las ventanas de julio en Argentina y noviembre en Europa, casi siempre el seleccionado se mide con adversarios de primera categoría.
(Fuente: La Nación)