Un grupo de finqueros de la zona Sur de Barreal fueron los primeros socios y fundadores del Club Sportivo Caupolican. El grupo de amigos se juntó un 16 de junio de 1940 en la propiedad de álamos de Don Julio Álamo, allí planificaron su idea y le comenzaron a dar forma. "El dueño del lugar, (Don Julio Álamo) les donó una hectárea y media para que puedan marcar la cancha y empezar el camino del club", le contó el presidente Eduardo Castañeda a Tiempo de San Juan.
Los trabajadores buscaron un nombre que los identifique, que salga de lo común y puedan llevarlo hasta lo más alto. Con estos ítems, se pensó en el indio, el cacique chileno, que antes se encontraba muy al Sur, en la salida de Barreal.
Los Indios del Sur tiene su cancha en inmediaciones de calle Presidente Roca y Callejón Donoso, a 200 metros de la Parroquia Jesús de la Buena Esperanza, el alma de los barrealinos. Sobre los colores que tomaron para su historia, Eduardo mencionó que antes usaban una camiseta azul con la "V" blanca, como la de Vélez, y con el tiempo los colores fueron cambiando; ahora usamos el rojo, como la de Independiente".
El club que cumplió 84 años sigue marcando historia. Cada paso es un desafío y sueñan con abrirle las puertas a los chicos barrealinos como centro deportivo y sobre todo, como contención. "Por el momento contamos con 7 divisiones entre damas y varones: escuela de fútbol, 4°, 5°, 6°, Reserva y Primera".
Los socios son muy importantes en cualquier institución y más en los clubes de zonas alejadas, donde -sin querer- cumplen también la función de dirigentes. "Van quedando pocos socios fundadores. Ahora tenemos 130 hinchas activos y ellos aportan su granito de arena de donde les toque".
"Constantemente hacemos rifas para juntar plata. Siempre los que somos dirigentes tenemos que poner de nuestro bolsillo. Hacemos sorteos de lechón, cordero, dinero, electrodomésticos y hace poco lo hicimos con una moto 0km. A través de eso subsistimos, con el esfuerzo de cada uno para pagar luz, el gas y todo los gastos que tenga el club", relató Eduardo, el máximo dirigente de Caupolican.
El clásico del Club Sportivo Caupolican es el Club Deportivo Barreal, ambos comparten la zona Sur de la localidad de Calingasta. "Trabajan como nosotros y siempre los partidos con ellos son muy intensos".
Eduardo cerró expresando que no sólo llegó al club para ser presidente, sino que durante su estadía en la institución se enamoró de su mujer y pudo formar su familia. De hecho, sus hijos juegan en el Indio del Sur. "Yo siempre digo que el tiempo me marcó, mi destino estaba en el Rojo. Hoy soy presidente reelecto y estoy convencido que se pueden lograr muchas cosas".