Lo que no se vio de la furia en cancha de FADEP: la bronca de Unión, el manotazo del árbitro y la "risa" de un policía
Unión todavía mastica la bronca de la derrota y apuntó directamente a Sebastián Torrico, el ex arquero y máximo dirigente de Fundación Amigos por el Deporte. El árbitro y sus ayudantes fueron cuestionados por todo el plantel azul, que no se guardó nada y saltó a pedir explicaciones tras el pitazo que los dejó afuera de la pelea por el ascenso. Llanto de injusticia, mucho enojo y la polémica escena que captó Tiempo de San Juan en en el tumulto del final.
La eliminación de Unión de Villa Krause dejó una herida abierta y mucha bronca acumulada. El 4-0 ante FADEP en Mendoza, que cerró un global 5-2, fue apenas el resultado de una tarde que terminó explotando en polémica, tensión y reclamos. El plantel sanjuanino se fue envuelto en enojo, apuntando contra Sebastián Torrico, ex arquero y hoy máximo dirigente del club mendocino, y también contra el arbitraje, al que acusaron de inclinar la cancha y manchar el fútbol con sus decisiones. Tras el pitazo final hubo llanto, pedidos de explicaciones y un tumulto caliente que reflejó el sentimiento de injusticia con el que Azul se despidió del sueño del ascenso.
El equipo local, presidido por Sebastián Torrico, ex arquero campeón de la Copa Libertadores con San Lorenzo, se quedó con la serie, aunque el foco rápidamente se trasladó a lo ocurrido tras el pitazo final. Tiempo de San Juan estuvo en Mendoza siendo parte de la cobertura y presenció el final caótico y con situaciones que generaron fuerte repudio.
En medio del tumulto, se observa claramente cómo uno de los árbitros toma del cuello al volante de Unión, Isaías Oballes, en un intento por sacárselo de encima mientras el jugador le reclamaba por los fallos. La acción del juez no hizo más que profundizar la indignación del plantel azul, que rodeó a la terna arbitral pidiendo explicaciones por lo que consideraron un arbitraje perjudicial para quedar afuera de la competencia.
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La escena siguiente sumó más polémica: un efectivo policial intenta frenar a Oballes y, según se aprecia en el video, se lo ve sonreír, en una actitud que fue interpretada por los jugadores de Unión como una burla en medio del dolor por la eliminación.
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Ante la presión y los reclamos del plantel sanjuanino, los árbitros escaparon rumbo al vestuario, custodiados, mientras desde el lado visitante llovían reproches y gritos por lo que calificaron como un "robo e injusticia".
Isaías Oballes fue contundente en los micrófonos de Tiempo de San Juan: "Acá gana el que pone plata. Es una vergüenza".