Lo que debía ser una tarde de fútbol amateur terminó de la peor manera. El cruce entre Cooperativa Libertad y La Banda del Moy, correspondiente a la Copa Potrero, derivó en un violento episodio que dejó como saldo dos personas heridas y una imagen preocupante sobre la intolerancia que atraviesa incluso a las ligas barriales.
El partido ya había concluido cuando comenzó el caos. Según se observa en los videos que rápidamente se viralizaron en todo el país, varios particulares ajenos al encuentro ingresaron al campo de juego y desataron una feroz agresión. Entre las víctimas se encuentra Victoria Cruz, una joven de 20 años que se desempeñaba como jueza de línea y que fue brutalmente atacada.
También resultó herido Rodrigo Ortega, jugador de campo, quien debió ser trasladado al Hospital Penna para realizarse estudios a raíz de los golpes recibidos y politraumatismos.
Las imágenes, que recorrieron redes sociales y medios nacionales, muestran escenas difíciles de justificar: corridas, golpes, insultos y una violencia desatada sin un motivo claro, muy lejos del espíritu deportivo que debería primar en este tipo de competencias.
En diálogo telefónico con Canasiete, Matías Fredes, uno de los organizadores de la Copa Potrero, expresó su preocupación y aseguró que se trata de un hecho aislado. "Es la primera vez que pasa algo así en varios años", señaló. Además, explicó que el torneo se disputa desde hace dos temporadas y suele organizarse durante el receso de otras competencias oficiales.
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