Una locura. Así podría definirse lo que se vivió en el Estadio del Bicentenario tras la merecida coronación de Unión de Villa Krause. Es que ni bien el árbitro Sebastián Fernández dio por finalizado el encuentro, cientos de hinchas invadieron el campo de juego y, a cara descubierta y sin mediar fuerza, atacaron a sus propios jugadores por una camiseta.
El partido se desarrolló con total normalidad tanto dentro como fuera de la cancha. Pero todo se desbordó cuando finalizó el mismo y los hinchas del Azul ingresaron al campo de juego (algunos cruzaron el alambrado y otros directamente abrieron la puerta con pasador). Corriendo, de a diez simpatizantes arremetieron contra los futbolistas campeones para sacarles toda la indumentaria, hasta las medias.
Como "pirañas", así atacaban los hinchas de Unión a sus propios jugadores por una camiseta
En las imágenes que publicó Del Sur TV se puede observar que algunos jugadores salieron corriendo, intentando esquivar a los fanáticos, directo a los vestuarios. Algunos no corrieron con la misma suerte y quedaron prácticamente en calzoncillos en pleno campo de juego, sin poder conservar ninguna prenda del partido consagratorio.
Pero eso no fue todo. También hubo agresiones a los futbolistas de Aberastain y casi se desata un cruce con los simpatizantes del equipo pocitano. Un periodista también denunció el robo de un teléfono cuando cubría los festejos en pleno campo de juego. Un papelón.
Roberto Cepeda, jefe del D3, explicó en Radio Sarmiento que "estuvieron sobrepasados, aunque hubo un operativo diagramado previamente". Para la final del torneo local, hubo 100 efectivos distribuidos dentro y fuera del estadio. Mientras que los hinchas, entre Unión y Aberastain, fueron un total de 4.000.