Estudiantes complicó sus chances de clasificar para los octavos de final de la Copa Libertadores al caer 1 a 0 con Atlético Nacional de Colombia.
El único gol lo marcó el ex Tigre Yulián Mejía, a los 36 minutos del primer tiempo, con un derechazo que pegó en Jonathan Schunke y descolocó al arquero Hilario Navarro.
Luego de disputarse cinco fechas, Libertad y Atlético Nacional tienen ocho puntos, Estudiantes suma siete y Barcelona de Guayaquil, ya eliminado, reúne cuatro.
El equipo que dirige Mauricio Pellegrino jugará dentro de dos semanas con Barcelona, en Guayaquil, y dependerá del resultado entre Atlético Nacional y Libertad, en Medellín, para conocer su suerte en la Copa.
Si colombianos y paraguayos empatan, Estudiantes estará obligado a ganar, pero si cualquiera de los dos se impone le alcanzará con un empate, ya que tiene mejor diferencia de gol (+2 contra +1 de Atlético y Libertad).
Estudiantes no jugó un buen partido pero mereció el empate que le hubiera significado mantener el invicto como local, ya que en esta edición de la Libertadores había sumado tres triunfos: Independiente del Valle (4-0) en la fase inicial, Barcelona (3-0) y Libertad (1-0) por el Grupo 7.
En el primer tiempo Estudiantes intentó presionar bien arriba, pero tuvo el mismo problema de partidos anteriores, la falta de precisión. Los colombianos no se desesperaron y a partir de la primera media hora el conjunto de Juan Carlos Osorio se soltó y llegó al gol en una jugada fortuita.
Antes, el equipo platense tuvo varias aproximaciones a la valla defendida por Camilo Vargas pero nunca consiguió una situación clara.
Su mejor oportunidad llegó en el minuto 45, cuando tras una buena jugada del uruguayo Álvaro Pereira por izquierda el reaparecido Guido Carrillo elevó el remate dentro del área.
En el segundo tiempo Pellegrino buscó mayor profundidad con el ingreso de Luciano Acosta por Mauricio Rosales, aunque no modificó el esquema de 3-5-2 que planteó desde el arranque. Pero esta sustitución ni las siguientes lograron darle claridad al ataque local.
Estudiantes empujó pero no atacó nunca con claridad. Puso muchas ganas pero sin ideas y Nacional jugó sus nervios, aguantó en defensa y especuló con una contra que nunca llegó para cerrar el partido.