En un plantel de galácticos, Andrés Iniesta no
puede quedar afuera. Con su nuevo look, el propio futbolista desmintió que haya
sido Dani Alves el que le realizó ese singular corte de pelo, el
centrocampista, de 31 años, compareció frente a los medios para dejar sus
sensaciones a horas de la final del Mundial de Clubes. Multicampeón con
Barcelona y la selección española, las ilusiones de Iniesta no se detienen y el
apetito de gloria es la misma que la de aquellos canteranos que buscan la
primera consagración en el certamen intercontinental. A nivel colectivo es
importantísimo y luego, a nivel personal, cada uno tiene sus objetivos. Hay
gente que lo puede ganar por primera vez y otros que pueden repetir. La ilusión
es máxima ante un rival complicado", fue la primera lectura que realizó
sobre el encuentro con River.
Lejos de lo que puedan indicar los pronósticos, Iniesta no
se fía de los mismos. Toda una señal de la importancia que le dedica Barcelona
al partido, el mismo que puede sumarle una nueva corona, la quinta de seis
posibles, a un conjunto que hizo de las conquistas una costumbre. "Las
finales, ninguna es fácil. No me gusta hablar de favoritos sobre todo en una
final y teniendo adelante a River. Estamos repartidos en un 50%, pero en ganas
e ilusión no nos pueden ganar", argumentó quien lleva el dorsal N°8
tatuado en su piel, uno de los jugadores que caminó todas las etapas floridas
de los catalanes.
Sobre esa trayectoria con números fantásticos, Iniesta dejó
un mensaje que explica no sólo el pensamiento suyo, sino cuál es el sentir de
la institución. "Me hace feliz estar tanto tiempo en este club y ojalá,
como dije infinitamente, puede acabar mi carrera aquí. Cada equipo tuvo sus
características y sus jugadores, y los jugadores nuevos le fueron dando un
toque diferente. Lo importante de Barcelona es que la idea de juego, las formas
y cómo creemos en lo que hacemos es lo que diferencia a este equipo del resto.
Me siento un privilegiado de haber experimentado esa sensación. Como en la
vida, en el futbol lo importantes es tener una idea e ir con ella hasta el
final: tener claro lo que haces y cómo lo haces", dijo, toda una
declaración de principios. Ni más ni menos los que llevaron a los catalanes a
ser los más admirados del planeta.