Desde Alberto Contador a Vincenzo Nibali, pasando por Joaquín Rodríguez, Iván Basso, Levi Leipheimer, Frank Schleck, Van den Broeck, Van Garderen, Peter Sagan y Tom Boonen. Ellos fueron estrellas que dieron brillo a ediciones pasadas. Ahora el Tour de San Luis, que comienza hoy, contará en esta novena edición con la presencia de otras figuras del máximo nivel mundial. Como el colombiano Nairo Quintana, ganador del 8º Tour y del Giro de Italia 2014. O el británico Mark Cavendish, el mejor velocista del mundo desde hace años. Y siguen las firmas: el colombiano Carlos Betancur, el francés Thomas Voeckler, los italianos Filippo Pozzato y Sacha Modolo, el español Dani Moreno y el esloveno Janez Brajkovic.
Este año merece un capítulo aparte Michal Kwiatkowski, el flamante maillot arcoíris. La prueba puntana tendrá por primera vez en su historia al vigente campeón del mundo. El ciclista que conquistó en Ponferrada la prenda más preciada del pelotón internacional será uno de los grandes puntos de atracción de la competición argentina. El polaco es uno de los integrantes de los seis equipos World Tour (1ª categoría mundial), que lucharán con los mejores ciclistas del continente americano por empezar la temporada con mucha confianza y rodaje. En total, serán 26 escuadras de 15 países.
En cuanto a nombres de América y de los equipos Pro Continental, hay que mencionar a Daniel Díaz y Alex Diniz, ambos miembros del brasileño Funvic. Dani, campeón 2013 y subcampeón 2012, dejó San Luis Somos Todos y buscará revancha junto al carioca. Miguel Rubiano, del Team Colombia, también dará pelea y se espera que además lo haga algún integrante del local San Luis Somos Todos. Los mayores boletos se los llevan Sergio Godoy (tercero en el 2014) y Josué Moyano en una estructura sin un referente claro. Otro argentino, Eduardo Sepúlveda, amenaza como líder del Bretagne Séché francés.
Los corredores tienen marcada en rojo la sexta etapa, con final inédito en el Filo de las Sierras Comechingones, prolongación del Mirador del Sol, donde se podría decidir una competición que se presenta más dura y abierta que nunca. No hay que descuidar la cuarta etapa, en el Cerro El Amago, y la contrarreloj, que podría complicar a alguno en esta competencia.