Neymar, ese crack brasileño que pasó del Santos al Barcelona y que fue la gran ilusión de su país en el Mundial 2014, armó y jugó un partido a beneficio con amigos como Robinho y Denilson, en sus vacaciones.
Por motivos navideños, se tiñó la barba de blanco para simular ser un joven Papá Noel y jugar un poco con los más niños. En el partido, fue la gran estrella del show: tiró una tijera bárbara que casi es uno de los mejores goles del año, manejó un carrito para llevar a Robinho fuera del campo y, una vez finalizado el encuentro, le regaló su camiseta y sus pantalones cortos al público, quedando en calzocillos ante las personas presente.
Fuente: Minuto Uno