El próximo 28 de enero comenzará a definirse la suerte de Boca en la Copa Libertadores, ahí empezará a delinear su destino. Ante Vélez estará en juego el acceso a la fase de grupos para el Xeneize, ya clasificado. Si no lo hace, deberá ir al Repechaje y ése no sería un detalle menor.
En primer lugar, el hecho de obtener una victoria ante Vélez le permitiría a Boca integrar un grupo (5) más accesible y con menos kilómetros menos por recorrer. ¿Por qué? Porque enfrentaría a Montevideo Wanderers de Uruguay (subcampeón charrúa), a Palestino de Chile o Nacional de Uruguay (ganador del Repechaje 5) y a Zamora de Venezuela (último campeón en su país). Ese sería el viaje más largo en un cuadro que no pinta tan temible con rivales de menor tradición -salvo Nacional- en la Copa.
En cambio, una derrota ante Vélez conllevaría un panorama bastante más complejo. Primero, por deber sortear una eliminatoria ante Independiente del Valle de Ecuador. Un viajecito de por sí y dos partidos extra. Y si salieran airosos, los del Vasco irían al grupo 7, que aparece mucho más complicado que el mencionado más arriba. Porque los rivales serían Atlético Nacional (finalista de la Copa Sudamericana), Barcelona de Ecuador (un grande, subcampeón en su país) y Libertad de Paraguay, monarca en suelo guaraní, rival siempre chivo. Este sería el recorrido más corto. Luego, extensos, hacia lugares más lejanos del continente y con rivales para nada menores, con mucho más historia que los anteriores.
Por eso Boca, ojo con el Repechaje...
Fuente: Olé.