El Barcelona no pudo conseguir su novena victoria consecutiva al empatar 0-0 ante Osasuna en Pamplona y tampoco igualar el récord de triunfos seguidos en un arranque de Liga, que ostenta el Real Madrid.
Los azulgranas dominaron el partido y dispusieron de más oportunidades de gol, pero su falta de acierto y un ritmo lento de juego le dio moral y fuerza al equipo navarro, que se mantuvo muy firme en defensa durante todo el duelo.
Ni siquiera la salida de Lionel Messi en la segunda parte resolvió el partido para los del argentino Gerardo Martino.
El Barça demostró su clase y dominó el partido, pero le costó mucho superar a un Osasuna muy defensivo que colocó a todos sus jugadores defendiendo la portería, sin apenas alegrías ofensivas.
En el segundo tiempo, el partido se abrió más. Osasuna se atrevió a jugar en terreno visitante, con menos miedo, y eso provocó más huecos para el Barça.
La presión azulgrana fue asfixiante con el paso de los minutos y Osasuna tuvo cada vez más dificultades por el esfuerzo físico realizado, intentando tapar huecos en su zaga, y el Barcelona buscándolos para aprovechar su calidad individual.