Una pena

Jáchal, conmovida por la demolición de un edificio histórico

La antigua casona y ex tornería de los hermanos Balderramo tiene aproximadamente 200 años y no resistió los embates del tiempo. En el tapete, la preservación del patrimonio.
miércoles, 15 de mayo de 2019 · 10:40

Todo Jáchal vive con zozobra estos días, cuando las máquinas se preparan para derribar una de las casonas que forman parte del patrimonio arquitectónico del pueblo y de la provincia. La antigua casa de los hermanos Balderramo, ubicada en pleno centro jachallero, esgrime unos 200 años y fue construida en los albores de la ciudad, tras la fundación departamental. Con los años, la estructura de adobe se fue deteriorando y ahora es considerada un peligro por lo que decidieron demolerla, trabajos que llevará adelante la Municipalidad en consenso con la familia.   

“Es lamentable… lo digo del fondo del corazón por lo que representa para mi familia y el pueblo esta casa que tiene unos 200 años, ubicada a una cuadra y media de la plaza principal”, dice a Tiempo de San Juan uno de los propietarios, Jorge Balderramo.  Y pone en el tapete el tema de la preservación: “habría que promulgar una ley sobre declarar a Jáchal ciudad histórica y que se cumplan los pasos para preservar, la fachada por lo menos, de estos edificios que han soportado tantos terremotos”.

Es que si bien el pueblo jachallero es un museo viviente y el conjunto de casonas antiguas es uno de los atractivos más pintorescos, no hay norma que ayude oficialmente a preservar estas estructuras añejas. Y cada habitante las va arreglando, las pinta y las cuida como puede, pero en algún momento los esfuerzos privados se vuelven insuficientes. Como pasó con esta casona, según se lamenta Balderramo, que es parte de una familia que colabora desde siempre con fogonear la cultura departamental.  

Esto, porque frente a la casona que se demolerá, funciona el museo Balderramo, que es también una casona antigua, donde funcionaba la vieja herrería que conserva sus máquinas y estética ancestral de más de 100 años. “Nosotros somos los que estamos haciendo la conservación completa de la herrería, somos una familia grande pero es todo esfuerzo de nosotros, hemos trabajado con la municipalidad pero hace falta una disposición legal, sino se van a terminar cayendo todas las casonas, ya están cayéndose”, se queja.

La demolición se practicará enfrente, en plena calle Florida entre Sarmiento y Rawson, donde se erige esta edificación que no se sabe bien en qué año fue construida.

Cuenta Balderramo que esa casa ya existía hace mucho tiempo en poder de la familia, y que fue lugar de encuentro de los 10 hermanos y su padre por muchos años, cuando allí vivía su tía Raymunda.  Al fallecer la mujer, hace unos 30 años, en el lugar quedó funcionando la tornería del mayor de los hermanos, y cuando éste falleció, se cerró la casa, hace unos 5 años.

Las máquinas de la tornería son históricas y las van a poner al cuidado de uno de los hijos del fallecido tornero. Conservarán un añejo cartel que está colgado en el umbral de los lungos portones de madera. Los adobes que forman paredones de casi 6 metros de alto son tan viejos que tienen un formato más grande que los conocidos actualmente. Formarán parte de los escombros que prevén desechar.

Jorge recibió días atrás la visita de gente de Protección Civil municipal que le explicó que había que tirarla abajo porque es un riesgo. El hombre dice que es cierto: “La casa está en su tramo final, no sirven los techos, tiene las paredes carcomidas. Ahora comprobamos que todo estaba conservado las herramientas, lo demás es un peligro. Me parece bien que la demuelan si es para prevenir”.

La demolición la hará el sector de obras públicas de la Municipalidad, probablemente el lunes. Ahora se cortó media calzada y la zona está vallada, se apuntalaron las paredes y se pusieron cintas. Se ve como la escena de un crimen mientras llega la topadora.

(Fotos: Radio Norte)

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