Lo que comenzó en octubre de 2025 como un ciclo de riego con pronósticos moderadamente optimistas terminó derivando en una larga secuencia de tensiones y redefiniciones en San Juan. Entre tironeos, reuniones a puertas cerradas y la falta de nevadas que redujo de manera significativa la disponibilidad de agua, se avanzó finalmente con una definición para la distribución del recurso.
Se entregará este ciclo 677 Hm3 por los canales de riego, según confirmó el ministro de Producción, Gustavo Fernández a Tiempo de San Juan.
La decisión se tomó el viernes pasado, pero recién se empezó a comunicar este viernes cuando el acta fue firmada. Fernández fue quien comunicó la novedad, ya que la decisión se tomó antes de que asumiera el nuevo presidente de Hidráulica, José María Ginestar. Es menos que los 700 Hm3 pretendidos por los regantes, pero más que los 633 que quería el Gobierno.
En Hidráulica
El proceso se dio en el ámbito del Departamento de Hidráulica, donde confluyen autoridades del Consejo, representantes de las Juntas de Riego y entidades productivas. Allí se discutieron durante semanas distintos escenarios posibles, en función de la evolución del caudal del río San Juan, que se ubicó por debajo de las previsiones iniciales.
En la instancia final, cuando se esperaba la firma del acta, surgieron nuevas objeciones por parte de algunos consejeros, que insistieron en incrementar el volumen de agua a distribuir. Sin acuerdo total, pero sí por mayoría, el Departamento de Hidráulica avanzó con la definición del esquema para la temporada, tomando como referencia los planteos del sector, pero ajustándolo a la disponibilidad real del recurso.
La decisión implicó un leve incremento respecto de los escenarios más restrictivos. A eso se sumarán los días de corta en canales, uno de los puntos más sensibles para los productores, especialmente durante los meses de invierno.
En ese contexto, Fernández, señaló que “la provincia accedió a brindar un poco más de agua de la que estaba previsto” y remarcó la necesidad de sostener el equilibrio entre la demanda productiva y las limitaciones del sistema.
Cronología de una negociación cambiante
La evolución de la dotación hídrica durante el ciclo 2025-2026 estuvo marcada por ajustes sucesivos en función de la caída del caudal y las tensiones entre los distintos actores del sistema.
- El punto de partida fue en octubre de 2025, cuando, con un pronóstico medio del río San Juan –de 950 Hm3-, se proyectó un esquema de riego con un volumen más holgado: la entrega de 693 hm³ para el ciclo de riego.
- Sin embargo, en diciembre comenzaron a encenderse las alertas: la nieve acumulada no se transformaba en escorrentía, se sublimó en gran parte y el caudal no mostraba la recuperación esperada. Tras largas semanas de negociación, a fines de enero se resolvió, con voto dividido, reducir la dotación a 633 hm³, lo que equivalía a entregar exactamente lo que el río traía según la nueva estimación.
- El recorte generó rechazo en parte de los regantes, que sostuvieron la necesidad de sostener valores más cercanos a los previstos inicialmente. En febrero, en medio de tensiones entre distintos sectores productivos, se produjo un ajuste intermedio que elevó parcialmente la dotación a 650 Hm³.
- Finalmente, en marzo, durante las reuniones para definir el calendario de cortas, se planteó una nueva propuesta desde el sector de regantes, de llevarlo a 677 Hm3. Aunque no hubo acuerdo pleno, tras un cuarto intermedio, el gobierno terminó aceptando y la definición se terminó de cerrar con el acompañamiento de dos de los tres consejeros, en la previa de un cambio de autoridades dentro del organismo.