Se prendió la luz de alerta en el Ministerio de Salud Pública por el aumento de casos de suicidio en los departamentos alejados o zonas rurales: en lo que va del año se registraron tres en Iglesia, tres en Ullum, dos en Calingasta, dos en Alto de Sierra y uno en Jáchal. En los once episodios aparecen comunes denominadores: el 90 % son jóvenes menores de 26 años, con estudios incompletos y en algunos casos con adicciones al alcohol o a las drogas. Si bien el suicidio es una problemática que atraviesa clases sociales, edades y sexo, llama la atención el crecimiento de casos en lugares rurales, ámbitos en donde antes se registraban episodios, pero no eran tan frecuentes y menos con víctimas tan jóvenes. En el hospital Rawson informaron que las estadísticas que manejan aseveran esta realidad que preocupa tanto a nivel ministerial como también en los departamentos donde se produjeron los hechos.
Desde la comisaría 22º, de Iglesia, informaron que fueron tres los suicidios que ocurrieron este año, dos en enero y otro en febrero, a estos tres se le suman dos más que sucedieron a fines del 2013 (no contabilizados en las estadísticas). Todos los suicidios fueron protagonizados por hombres menores de 24 años.
En Ullum se registraron tres casos también, con hombres menores de 26 años como víctimas fatales. A esta lista se le suma un intento que no terminó en suicidio gracias a la familia del jovencito que lo descubrió segundos antes que sucediera lo peor.
En Calingasta fueron dos los casos registrados en el último año. Uno de los fallecidos tenía 18 y el otro 14 años. En Alto de Sierra, zona rural de Santa Lucía, también se produjeron dos hechos con menores de edad como protagonistas. Finalmente en Jáchal se dio un caso que tuvo como víctima a un abogado joven. Tiempo de San Juan también relevó Valle Fértil, allí hubo un caso pero escapa a estas estadísticas porque el protagonista tenía más de 70 años de edad.
Los episodios dejaron estupefactos a los pobladores de las zonas en donde vivían estos jóvenes porque nunca antes se registraron tantos suicidios en un período tan corto de tiempo y con chicos de tan corta edad como protagonistas. Tras los sucesos, los intendentes de las comunas mencionadas iniciaron campañas de prevención que incluyen charlas en las escuelas y en organizaciones no gubernamentales como clubes deportivos. La otra medida común ha sido poner a disposición de los familiares de las víctimas un equipo de psicólogos con atención totalmente gratuita.
Desde el área Salud Mental del ministerio de Salud Pública informaron que han aumentado los casos pero que esto no es hecho aislado sino que el crecimiento no escapa a una tendencia mundial. Las profesionales a cargo aseguraron que ahora hay más hechos protagonizados por jóvenes de entre 14 y 24 años mientras que una década atrás el grupo etario en mayor riesgo eran los ancianos.
Un suicidio nunca tiene una sola causa sino que es multifactorial, desencadenado generalmente por un episodio dramático como una pelea con la pareja, con los padres o por la muerte de un familiar. “Los suicidios se dan en un contexto y hay varios factores de riesgo como la deserción escolar, la falta de contención, de un proyecto. A veces estos factores se combinan con adicciones y desencadenan un suicidio”, explicó la psicóloga María de los Ángeles Pérez, a cargo del área Salud Mental.
En Urgencias del Hospital Rawson son cada vez más los casos de personas que ingresan con intentos de suicidio. Según calculó el jefe de Guardia, Pablo Flores, son entre 10 y 15 casos mensuales los que se registran en el nosocomio. A este número hay que adicionarle todos aquellos que no son registrados como intento de suicidio sino como intoxicación, por ende la cifra es mucho mayor. “No superan los 30 años las personas que ingresan con intentos de suicidio, esto es algo que nos llama la atención. Muchas de las víctimas son adictas a las drogas”, añadió el médico.
Una de las áreas del Rawson que registra cada uno de los episodios que atienden es la comisión de Maltrato, liderada por la psicóloga Silvia Pugliese. La comisión se aboca a casos con menores de edad como protagonistas. Los números que manejan de intentos de suicidio van en escalada. En el 2007 hubo 12 casos, en el 2008 25, en el 2009 34, en el 2010 28, en el 2011 42, en el 2012 40 y en el 2013 48 casos en total. Uno de los episodios tuvo como protagonista a un niño de tan sólo ocho años. “Detrás de cada episodio hay una historia de falta de contención, nosotros hacemos el seguimiento de cada caso”, agregó la profesional.
Flores y Pugliese también coincidieron con las estadísticas policiales y manifestaron que es preocupante como un fenómeno que antes se daba casi exclusivamente en las urbes ahora ha llegado a las zonas rurales.
¿Qué hacer?
Los profesionales consultados aseguran que hay signos de alerta a los que hay que prestarle atención: cuando una persona se aísla, repite en forma constante que quiere terminar con su vida, que no vale la pena seguir adelante hay que encender la luz de alerta y activar los mecanismos de ayuda. Lo primero es hacerle sentir a la persona que no está sola y mostrarle caminos a través de la asistencia terapéutica.
El área Salud Mental del ministerio de Salud Pública también se aboca a dar charlas en escuelas o en los lugares de trabajo donde se desempeñaba un compañero que se haya suicidado. Hace pocos meses en el RIM 22 se produjeron dos suicidios, hasta allí acudieron las profesionales para ponerse en contacto con los soldados y trasmitir un mensaje de esperanza.
Opiniones
María de los Ángeles Pérez, psicóloga.
“El grupo de mayor riesgo es de los 15 a los 24 años, es una tendencia mundial que también se traslada a la Provincia. Es el grupo más vulnerable porque están en etapa de construcción de identidad y su estabilidad psíquica es endeble. Pero es importante destacar que el suicidio es multifactorial, nunca es por una sola causa”.
Nancy Arguello, trabajadora social.
“Hay que fomentar que los jóvenes participen en distintos espacios sociales, como clubes, iglesias. Es importante que los jóvenes tengan un proyecto de vida, que estén escolarizados, que no sufran adicciones porque son estos grupos los de más riesgo cuando se habla de suicidio”.
Pablo Flores, jefe de Urgencias hospital Rawson.
“No llegan a los 30 años las personas que ingresan al hospital. Generalmente se asocian con alguna adicción o la falta de proyectos, también hay casos donde hay una historia de violencia familiar. Pero lo llamativo es que en los últimos años los jóvenes son las principales víctimas de conductas que antes imperaban en los adultos mayores”.
jueves 16 de abril 2026





