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La historia del policía mulato que pasó por San Juan y que compuso la Marcha de San Lorenzo

Cayetano Alberto Silva escribió las partituras de la marcha emblema de la Argentina. Los sanjuaninos de la época no le dieron la bienvenida. Murió en la miseria. En cambio, su música marcial se tocó en la coronación del rey de Inglaterra, Jorge V.
lunes, 9 de agosto de 2021 · 22:55

Corría el 1868. El Estado argentino estaba en formación y los fundadores del país buscaban promover la inmigración para poblar y tener mano de obra. El proyecto anhelaba la unión de los recién llegados con los criollos para constituir una nación. Al otro lado del Río de la Plata, en el Estado Oriental del Uruguay, ya independizado, nacía del vientre de una esclava un bebé afrodescendiente que estaría destinado a crear la música marcial más importante de la Argentina: el uruguayo nacionalizado argentino Cayetano Alberto Silva. Era un 7 de agosto. Por eso, su madre, Natalia Silva, lo nombró como el santo del pan, la paz y el trabajo. 

A Cayetano la música le interesó de chico. Aprendió en tierras uruguayas a tocar el solfeo, el corno y el violín. Inquieto en un país sin oportunidades pegó el salto y viajó a la Buenos Aires de entonces, que empezaba a ser el centro artístico por excelencia en América del Sur. Pudo enrolarse en las filas del prestigioso Teatro Colón y se anotó en la Escuela de Música dirigida por Pablo Berutti. Su aptitud para ese arte era excelente. Pero no encuentra espacio. Por su color de piel, lo discriminan. Cayetano decidió abandonar la ciudad e irse a Rosario. Allí lo nombraron 1 de febrero de 1894 fue nombrado maestro de la Banda del Regimiento 7 de Infantería. Conoce, además, a su esposa, Filomena Santanelli, con quien tuvo ocho hijos.

Cayetano Alberto Silva.

El mulato -así se catalogaba a los hijos nacidos de padre blanco y madre negra- encontró un lugar donde imaginó que sería feliz. Pero nuevamente tuvo que emigrar. Aunque esta vez no fue demasiado lejos, En 1898, es contratado por la Sociedad Italiana de Venado Tuerto, en Santa Fe. Permaneció ahí. Y en 1901 llegó la oportunidad de su vida. Según los registros de la época, compone la marcha dedicada al ministro de Guerra de la Nación, Pablo Ricchieri. Éste se negó, le dijo que le parecía demasiado halago, que mejor la nombrara como el lugar donde había nacido. "Póngale el lugar donde nací", pidió. "¿Y dónde nació?", preguntó el músico. "En San Lorenzo".

Exacto, el nombre no tuvo que ver inicialmente con el histórico combate de San Lorenzo, sino con el lugar de nacimiento de Ricchieri, que pasó a la posteridad como uno de los que le sustrajeron dientes al cuerpo de Manuel Belgrano para mostrárselos a Bartolomé Mitre. 

El 28 de octubre de 1902, la Marcha de San Lorenzo fue estrenada oficialmente en el Convento de San Carlos, testigo del combate de San Lorenzo, con la presencia de las más altas autoridades oficiales. Y el Ejército Argentino la adoptó como marcha oficial. 

Años más tarde, precisamente el 14 de septiembre de 1909, Cayetano Silva es trasladado a San Juan, al regimiento 15 de Infantería, ubicado en el antiguo Campo General Sarmiento, en el entonces departamento de Desamparados. No estuvo contento con la noticia. No quería. De todas formas, lo aceptó y se mudó con su esposa e hijos. Se hizo cargo de la Orquesta Centenario en 1910. 

Más tarde, el coronel Carlos Sarmiento, gobernador sanjuanino, más conocido por matar en un duelo al nieto del autor de la letra del Himno Nacional argentino, Vicente López y Planes, lo designó como director de la Banda de Policía local. Y pese a la protesta de sus compañeros de armas, que le dijeron que era una locura dejar el Ejército para irse a la Policía, aceptó.  

De acuerdo al Archivo histórico y museo policial Subcomisario Gabriel Guzzo, institución sanjuanina, es en la provincia donde por primera vez se toca la Marcha de San Lorenzo en manos de su propio autor y con esa banda policial. Sin embargo, pese a la bienvenida de la sociedad local, no la pasó bien. Los entendidos aseguraron que la discriminación pesó. Incluso, dijeron que colegas músicos no dejaron que la estadía sea tranquila. Resaltaron en la envidia que le tenían al mulato. 

Cayetano será hasta el final de sus días un empleado policial. Viajará por distintas provincias, conocerá al letrista de la marcha, el mendocino Carlos Javier Benielli. Venderá la composición por apenas 50 pesos a Breyer Hermanos, una casa editorial de Buenos Aires. Morirá en la pobreza, el 12 de enero de 1920 y fue enterrado en una fosa común. 

La creación de Cayetano en la coronación de un rey inglés

En 1911, para la coronación del rey Jorge V, Inglaterra pidió permiso para tocar la Marcha de San Lorenzo. Y actualmente, es ejecutada en cada cambio de guardia en el Palacio de Buckingham. Tradición que sólo se suspendió durante la guerra de Malvinas. De hecho, en toda Europa, la marcha es considerada una de las cinco marchas militares más importantes del mundo.

La marcha de Hitler al conquistar París y el desagravio

El 14 de junio de 1920, cuando los nazis lograron derrotar la resistencia francesa, Adolf Hitler entró a París con la Marcha de San Lorenzo. No tuvo que pedir permiso. Antes, el gobierno argentino se la había obsequiado al gobierno alemán. Ese país, retribuyó la gentileza al regalar la marcha Viejos camaradas. 

En desagravio, cuando la Segunda Guerra Mundial estaba por terminar, los aliados, con el general Eisenhower a la cabeza, hicieron sonar la Marcha de San Lorenzo. 

 

 

Agradecimiento a la comisaria Patricia Herrera por la facilitación de documentación.

 

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