Violación en el Penal: por qué tras años de buena conducta el “Loco del Sifón” reincidió
Desde el punto de vista de la psicología criminal, no es sorprendente que un abusador sexual cometa el mismo delito. La dominación y el ejercicio del poder, la clave de la mente de un depredador.
El 11 de julio cinco reos violaron en manada a otro preso en el Penal de Chimbas. Entre los cinco acusados de cometer el atroz delito sobresale el nombre de Eduardo Villavicencio, conocido popularmente por su apodo: “El Loco del Sifón”. Este sujeto fue condenado por dos homicidios, dos violaciones y cumplió condena cuando era menor por otro ataque sexual. Lo que llamó la atención dentro del Servicio Penitenciario es que Villavicencio venía con muy buena conducta, incluso se acercó a la religión y hasta hacía cunas para los niños que viven en el Penal con sus madres condenadas. Pero el 11 de julio pasado reincidió y para el psicólogo Santiago Salinas, especialista en criminología, no es sorpresivo que el Loco del Sifón haya caído de nuevo en el delito.
“No es sorprendente desde el punto de vista de la psicología criminal, no es sorprendente que tenga una recaída”, dijo el profesional. La arista perversa de los abusadores sexuales sigue latente si no se ha apuntado a solucionar su problema psicológico. “Se puede esperar que haya reincidencia si hay inestabilidad en la emocionalidad, en estos casos muchas veces el depredador sexual pasa a la acción”, añadió el especialista.
Santiago Salinas, psicólogo especialista en criminología.
Villavicencio tiene 42 años y más de la mitad de su vida la pasó privado de su libertad. Creció en una casa signada por la pobreza, en la Villa José Dolores, de Rawson. Tuvo un padre violento y guardó un fuerte rencor contra una madre supuestamente ausente en su niñez. Empezó a delinquir siendo un niño. Según los registros, a los 12 años ya había probado el alcohol. Después comenzó un camino ligado a las drogas y de acuerdo a lo confesado en la Comisaría del Menor, fue abusado sexualmente cuando era pequeño.
Salinas informó que cuando un preso lleva muchos años purgando condena, suelen hacer valer “su cartel”. A esto se le suma procesos de inestabilidad emocional y una sed de calmar su conciencia tomando venganza contra otros abusadores sexuales.
¿Por qué abusadores sexuales “castigan” a otros presos que llegan al Penal con condenas de abuso sexual? “Hay una especie de justificación interna, para calmar su conciencia. El abuso sexual es un delito rechazado totalmente de lo social, que se opone a la naturaleza humana y esta especie de venganza les permite alivianar la conciencia”, añadió el especialista.
No hay que dejar aislado otro factor: las rencillas internas por el poder dentro de cualquier cárcel. Y que en los depredadores sexuales hay intentos de dominar, de mostrar poder ante el otro.
Dentro del Servicio Penitenciario Villavicencio se auto flageló en varias ocasiones. El más simbólico de estos actos fue cuando armó una cruz con hierro, la calentó y se quemó la cara.
El último episodio violento con Villavicencio como protagonista dentro de la cárcel data del 2014, cuando le partió la cabeza con un hierro al reo Alfredo Galleguillo. La calma llegó de la mano de la fe y de las actividades manuales. Incluso armó pareja con la hermana de otro preso, con quien tuvo una hija. Siete años después el "Loco del Sifón" reincidió y de la forma más atroz. Está acusado de haber empalado y de haber obligado a un sujeto a practicarle sexo oral junto a otros cuatro reos más. Las lesiones fueron constatadas. Ahora deberá enfrentar un nuevo juicio por este delito.