ciencia al rescate

El aporte sanjuanino en un remedio que ayuda a salvar vidas del coronavirus

Diego Kassuha, un científico sanjuanino de la UCCuyo, fue parte de un estudio en 2010 que hace que hoy sea posible que haya un tratamiento que están probando con buenos resultados. Cómo el trabajo en esta parte del mundo está ayudando a pacientes en China y Estados Unidos.
viernes, 24 de abril de 2020 · 15:08

El coronavirus ha demostrado que un evento relativamente pequeño en un rincón del mundo puede ser un tsunami del otro lado. Pero este efecto mariposa funciona también con las buenas noticias y es el caso de un estudio científico, protagonizado por sanjuaninos, que hoy está ayudando a pacientes con COVID-19 en Estados Unidos y China, donde están probándolo con muy buenos resultados. 

Los protagonistas son Diego Kassuha, científico sanjuanino y actual director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Químicas de la Universidad Católica de Cuyo, y Flavia Bruno, cordobesa, pero que trabajo muchos años en San Juan y dio clases en la universidad. En 2010 ellos trabajaron juntos y colaboración con la Universidad Cape Town de Sudáfrica, para ampliar la información que se tenía de un fármaco antiparasitario del que no se tenían tantos datos. 

Kassuha explicó que el trabajo que hicieron, parte de la tesis doctoral de Flavia Bruno, buscaba explicar cómo es la estructura cristalina de este medicamento llamado Nitazoxanida o NTZ. "Es un antiparasitario, que sintetizaron en los años '70 para el tratamiento de parásitos pero también había dado buenos resultados en el tratamiento de hepatitis", relató el científico.

Flavia Bruno (remera negra), Norma Sperandeo (de rosado) y el sanjuanino Diego Kassuha a la derecha. Tres de los autores del trabajo que hoy ayuda a salvar vidas. 

Es normal entre los medicamentos que sean creados con un fin pero se le encuentran otros usos, una vez que se conoce más sobre la naturaleza de los mismos. Una de las posibles técnicas para  hacerlo es a través de la descripción de la estructura cristalina, justo lo que hicieron Kassuha y Bruno. En la tesis que publicaron encontraron que el NTZ tiene efectividad en algunos tipos de virus y su uso es seguro. 

Pero como buena parte del trabajo en la ciencia, los investigadores dieron con los resultados, los publicaron y no hubo en el momento una aplicación urgente y lo que habían descubierto fue publicado y replicado en la universidad de Cambridge. Tuvieron que pasar 6 años para que la primer epidemia de SARS por un coronavirus hiciera necesario este conocimiento que aportó el sanjuanino junto al resto del equipo. En ese momento lograron tratar a algunos de los pacientes que sufrían por la enfermedad provocada por un virus "primo hermano" del que ahora asola a la humanidad. 

Lamentablemente, cuatro años después, volvió a producirse un brote de COVID, esta vez con una tasa de contagio tan alta que en meses se convirtió en pandemia y tiene hoy por hoy al mundo paralizado. Nuevamente ese estudio que realizaron Kassuha y Bruno hace que cuando la OMS sale a buscar medicamentos para frenar la enfermedad, cuenta con los datos del NTZ y sabe que puede usarlo, como efectivamente ahora se está utilizando, con buenos resultados. 

La ciencia "invisible" que salva vidas 

El trabajo científico está hecho de historias como la de Diego Kassuha. Aportes que parecen pequeños pero que sumados hacen milagros como encontrar, en cuatro meses, opciones de tratamiento para un virus que recién aparece pero golpeó profundamente a casi todos los países del mundo. 

"Muchas veces nos pasa que al ver el trabajo que hacemos alguien nos dice '¿para qué sirve?'. Es cierto que lo que hicimos en 2010 fue un estudio muy básico, en el que tomamos un medicamento y lo estudiamos a fondo y en ese mismo momento no hubo un uso. Pero por eso es muy satisfactorio que hoy lo que estudiamos sea fundamental para avanzar en encontrar tratamientos más rápidos", explicó Kassuha.

Es que si en su momento ellos no hubiesen encarado el trabajo de ver rayos x cómo se comportan los enlaces de cada átomo  del medicamento, la distancia, cómo se ubican tridimensionalmente, en medio de la urgencia de la pandemia no hay tiempo de ponerse a hacer este primer paso. Todos los medicamentos que está decidiendo probar la OMS tienen su estructura cristalina descripta, ya que este es el primer paso fundamental.

Los autores del trabajo fueron la Dra. Flavia Bruno (ex docente de la UCCuyo), el Dr. Diego Kassuha (docente e investigador de la UCCuyo y actual director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Químicas, IICQ), el Dr. Gustavo Monti y la Dra. Norma Sperandeo (ambos pertenecientes a la Universidad Nacional de Córdoba) y el Dr. Mino Cairas y su equipo de la Universidad de Cape Town. "Lo que nosotros aportamos es un granito de arena, pero revaloriza este tipo de estudios más básicos", cerró el sanjuanino.  

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