Informe

El triste último adiós en San Juan en el medio de la pandemia de coronavirus

Desde que empezó la cuarentena, se hacen sin gente y los sepelios están prácticamente suspendidos. Los familiares se resignan porque saben que son disposiciones sanitarias.
martes, 31 de marzo de 2020 · 23:11

Perder un ser querido es uno de los momentos más difíciles que le toca atravesar a un ser humano. La expansión del coronavirus y la prevención del contagio llevó al Gobierno a la toma de decisiones, una de ellas es evitar la aglomeración de gente y por ello los velorios fueron suspendidos. Desde las cocherías sanjuaninas informaron que la gente acepta las disposiciones sanitarias pero que de igual modo representa un gran dolor no poder apoyarse en familiares ni afectos en la despedida final a ese ser amado. 

En la cochería San José informaron que el difunto es retirado por la morgue o por el domicilio. Es trasladado a la sede de la cochería y sólo admiten que ingrese un familiar por vez siempre y cuando no haya más sepelios al mismo tiempo. Tras ese breve adiós y a cajón cerrado, los restos son trasladados hasta el cementerio. En cuanto a medidas auxiliares dispuestas en tiempos de pandemia, informaron que se incrementó el número de veces que se desinfecta las salas como así también se colocaron dispensers de alcohol en gel para los familiares del fallecido. 

En la cochería San Ramón las salas de sepelio no están habilitadas. Una vez que se retira el cadáver, si la familia no tiene cementario se guarda el féretro en las instalaciones hasta que consigan donde darle sepultura. Finalmente se hace el traslado. Los empleados de la cochería contaron que la mayor parte de la gente lo entiende pero que hay otros a quienes les resulta muy difícil y con ellos tienen que aplicar técnicas de psicología para que acepten esta disposición en pleno duelo. 

Alejandro Ruffa es el director de servicios fúnebres de la municipalidad de la Capital. Tiene a su cargo el manejo de las salas velatorias municipales, unas de las más concurridas de la provincia. En las salas capitalinas tampoco hay sepelio. Se ofrece el traslado del cadáver. Para que los trabajadores municipales que cumplen con esa tarea tengan mayor seguridad, el municipio les entrega desde botas especiales, mamelucos, antiparras, guantes doble seguridad hasta barbijos. 

"Hasta ahora no hemos recibido ninguna negación. Se les explica que se los está cuidando porque con la pandemia lo que queremos evitar es la aglomeración de gente, tal cual lo dijo el presidente y el gobernador. La gente termina aceptando como son las cosas y procedemos al traslado", indicó Ruffa. 

La prevención de la propagación del coronavirus ha alterado casi todas las actividades sociales del hombre. El último adiós también y no queda otra que aceptarlo. Es por el bien de todos. 

 

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