En los grupos familiares a veces se desatan discusiones y otras veces se comparten fotos, anécdotas, y muchas cosas más. Pero esta es la historia de un abuelo que envió, seguramente sin querer, varias fotos y videos que nada tenían que hacer ahí.
Fue entonces que su nieta lo publicó en la red social Twitter, donde se compartió más de 88mil veces. Tal fue así su viralización que la joven decidió borrarlo.
“Niño tataaaa, qué mandaste” respondieron. Pero la que también participó de la conversación fue la abuela Myriam: “Qué asco”, comentó.
Por su lado, Tata se defendió: “Salió solo, me lo mandaron a mí”, a lo que la abuela le pidió que lo elimine. Finalmente, el abuelo eliminó lo que había enviado. ¡Cosas que pasan!


