Acervo popular

La leyenda sigue: la médica de la alfalfa cumpliría 114 años

A casi diez años de su muerte, Doña Felipa Rojas, más conocida como la "Médica de la alfalfa" cumpliría 114 años. Su mística y leyenda está más viva que nunca.
viernes, 14 de febrero de 2020 · 10:30

Doña Felipa Rojas es conocida por toda la provincia como la "médica de la alfalfa", una mujer oriunda de Iglesia que solía dominar el arte de la sanación a través de diferentes técnicas y métodos. Tal vez el más conocido era la utilización de la orina. La gente iba de a montones al último pueblo del norte sanjuanino (Tudcum) para consultarle por diferentes afecciones. Ella disminuía el impacto de las enfermedades utilizando diferentes hierbas pero nunca le decía a las personas que no vayan al médico de cabecera. Incluso eran varios hombres y mujeres de ciencia quienes la visitaban para buscar una solución donde la medicina tradicional no llegaba con buenos resultados. 

Todo una leyenda en Iglesia y en la provincia, y este 14 de febrero cumpliría 114 años conmemorando el día de su natalicio. Felipa falleció hacer 10 años, puntualmente el 8 de marzo del 2010 tras pasar 22 días internada en el hospital Marcial Quiroga. Fue todo un acontecimiento e incluso hubo varios carruajes que la conmemoraron en la FNS y se han realizado cuan reportajes y filmaciones con la historia de una de las mujeres más fascinantes de San Juan.

En la tumba de la localidad iglesiana donde reposan los restos de la "médica de la alfalfa” hay flores de todos los tamaños, y nadie se olvida de llevarle una ofrenda cada tanto como un agradecimiento eterno. La misma se consideraba no tener estudios pero si una gran sensibilidad para resolver los problemas.  En todos los años que vivió, tuvo 10 hijos biológicos y otros 7 que crió que se reúnen cada tanto porque el paso del tiempo también ha sido un condicionante para los herederos que todavía quedan.  

Según el documento, doña Felipa murió con 96 años, pero ella recordaba que la había anotado cuando tenía 8. Era común a inicios del siglo pasado que la gente anotara a sus pequeños cuando eran niños, muchos iban ellos mismos al Registro Civil para hacer el trámite.

En el pueblo nadie heredó los conocimientos de la "médica de la alfalfa”, ni sus hijos siquiera. Según decía Felipa, con el don de la curación se nace, no es algo que se adquiera. Aunque no sabía leer ni escribir, conocía a la perfección el funcionamiento de los órganos y sabía exactamente que hierbas iglesianas eran las adecuadas para que comenzaran a funcionar mejor.

En Jáchal también le tienen un profundo respeto y cariño, ya que Felipa Rojas nació en dicho departamento, pero siendo muy joven se fue a vivir a Iglesia. Eligió el último pueblo de San Juan  para instalarse. En Tudcum y justamente del distrito nació su apodo de "médica de la alfalfa” ya que la zona donde está la casa donde residió se la conoce como "Los Alfalfares” o "La Alfalfa". 

Sus hijos la recuerdan como una mujer de carácter fuerte y muy valiente. Tan valiente era doña Felipa, que con solo 12 años asistió a una parturienta. Todo salió bien: tanto la madre como el bebé tuvieron una buena evolución.

Además quienes la recuerdan, cuentan que a Felipa la venían a visitar varias personas de toda la Argentina y de varios países del mundo como Venezuela, Colombia y Chile. Por ahí llega alguna que otra persona esperando encontrar a doña Felipa, sobre todo cuando estuvo enferma.

El tiempo sigue pasando pero el recuerdo perdurará por siempre. Hoy a casi 10 años de la muerte de la médica de la alfalfa, la mujer que generó la devoción de miles de personas que llegaron a ella en busca de respuestas sigue siendo una leyenda.

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