Este domingo pasado el mediodía, los rescatistas que buscaban con desesperación al andinista Eduardo Rivas -que llevaba desaparecido casi 20 horas- lo encontraron muerto a la vera de un barranco de más de 50 metros de altura en el Cerro La Sal, en Ullum, donde se emplaza un popular circuito de trekking.
Situada a escasos 40 kilómetros de la Ciudad de San Juan, la formación montañosa despierta un importante atractivo entre los deportistas no sólo por sus colores sino también porque de allí brota agua y la misma es salada.
Hace muchos años atrás fue una mina de alta actividad y, por su belleza, hoy la zona es una de las preferidas por quienes realizan trekking. Es que además de las cualidades que presenta el propio del cerro, se suma el espejo del dique Punta Negra.

El lugar es bien conocido por los geólogos de la provincia y ha sido materia de estudio de algunas tesis de la carrera. Se trata de roca volcánica, o ígneas extrusivas, que son las que se forman cuando el magma fluye hacia la superficie de la Tierra, luego se enfría y forma esas rocas.
"Toda esa formación, el Cerro Blanco, La Sal y Los Baños, fue producida por un fenómeno volcánico asociado a la genética dela precordillera. Estamos hablando del Periodo Terciario, hace 18 millones de años. Brota agua salada porque son minerales ricos en sales. Al haber fallas en la zona eso permite que agua salada salga a la superficie. Es un yacimiento rico en caolín y por eso hay una mina abandonada en el lugar. De allí salía ese caolín que se usaban en cerámica y que tienen casi todos los inodoros del país”, explicó el geólogo Ricardo Martínez a Tiempo de San Juan.

Técnicamente, el caolín es un silicato de aluminio hidratado, producto de la descomposición de rocas feldespáticas principalmente. El término caolín se refiere a arcillas en las que predomina el mineral caolinita, de color blanco, puede tener diversos tonos debido a las impurezas.
Es un mineral que presenta inercia ante agentes químicos, es inodoro, aislante eléctrico, moldeable y resiste altas temperaturas. No es tóxico ni abrasivo y tiene elevada refractariedad y facilidad de dispersión. Es compacto y suave al tacto.
La hermosura del cerro La Sal, nombre que deriva seguramente del agua salada que emana, fue captada hace una semana por la cámara voladora de Yamil Matilla. El lugar es también ideal para los circuitos de turismo minero.