Por Jorge Balmaceda Bucci
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEPor Jorge Balmaceda Bucci
La generosidad de Vivi Fornés y sus fieles escuderos han dado vida a una enorme cantidad de actividades solidarias en San Juan. Entrañables festejos del Día del Niño y la impagable cena de Navidad son algunas de las que llevan su sello, pero sin lugar a dudas el Refugio Proyecto Águila, que por estos días está cumpliendo 3 meses, es el mimo más grande que brindan a los más necesitados.
Siempre con la mente puesta en dar a los demás, Vivi se propuso a principio de año dar una oportunidad de disfrutar de un techo a las personas en situación de calle y en la escalada final de junio terminó de acondicionar su casa, su propia vivienda, para que 10 personas contaran con una cama para pasar la noche, cena y desayuno incluidos. Todo al módico precio de una sonrisa, de un abrazo, de un gracias.
Así, por ese camino, Proyecto Águilas lleva 3 meses. La única condición es presentarse antes de las 20.00 hs. y pedir una cama. Cuando se completan las diez vacantes, se pone la mesa, donde cada uno generalmente comparte cómo le fue en el día. Alguno seguramente hará un balance de su jornada laboral, otro –como el Tapita- también le contará a ‘su familia’ cómo le fue en la escuela. Todos tendrán la ocasión de disfrutar de un plato de comida rodeado de personas amistosas que le plantan a la vida su mejor cara.
Vivi disfruta del brillo de sus ojos. Algún que otro contratiempo han tenido que sortear, pero de antemano se establecen normas de convivencias que deben ser respetadas tajantemente. Quien no lo haga, lamentablemente como ha ocurrido, deberá seguir con su indisciplina en otro lugar.
El Ministerio de Desarrollo Humano dio una gran mano para que esta idea sea una placentera realidad y son muchos los que día a día suman su granito solidario para afrontar los gastos que lleva cualquier hogar. Casas de comidas y diferentes chef acercan desinteresadamente las viandas y otras personas son las que se dejan ver con donaciones de ropa y mercaderías.
Con la llegada del verano aparece un nuevo objetivo: contar con un aire acondicionado. En esa tarea está Vivi y sus anónimos colaboradores. Si alguien que lee estas líneas les puede echar una mano, será muy bienvenido.
