El popular boliche de Rivadavia tendrá que cerrar o cambiar de rubro según una ordenanza promovida por el intendente Fabián Martín y sancionada por el Concejo Deliberante a fines del año pasado. Ahora buscan el visto bueno de un juez para seguir funcionando.
La norma prohíbe el funcionamiento de locales bailables en el radio comprendido por calles Comandante Cabot, Santa María de Oro, Coll y Rastreador Calivar. En dicha zona funcionaban tres boliches, que tuvieron 90 días de plazo para adecuarse a la norma.
Sin embargo, uno de ellos, llamado Velvet, presentó una nota defendiendo el derecho al trabajo de sus 40 empleados, motivo por el cual la Oficina de Mediación de Rivadavia extendió el plazo unos 60 días más, que se cumplirán a fin de mes.
Ante esto, el local bailable presentó una acción de amparo en la Justicia y el cierre o cambio de rubro dependerá de la resolución del juez. El magistrado concedió una cautelar, pero todavía debe expedirse sobre el fondo de la cuestión. Entre tanto, el boliche funcionará con normalidad. "La decisión del Municipio no ha cambiado porque hay vecinos alrededor que padecen los ruidos y otros inconvenientes que en algunos casos los han motivado a cambiar de domicilio", manifestó Martín.