Benjamín Ibáñez fue uno de los nueve bebés que se bautizaron en el templo de San Expedito en su día y el motivo de llevar adelante tal celebración fue para cumplir una promesa, ya que su familia asegura que le salvó la vida.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEBenjamín Ibáñez fue uno de los nueve bebés que se bautizaron en el templo de San Expedito en su día y el motivo de llevar adelante tal celebración fue para cumplir una promesa, ya que su familia asegura que le salvó la vida.
El bebé de Mendoza, Guaymayén, nació con una incompatibilidad en la sangre y debía ser operado de urgencia, con una gran probabilidad que la secuela fuera tener leucemia. Sin embargo, su buena Alejandra cuenta que le rezó al santo y le pidió que curarse a su nieto. Al poco tiempo, según detalla, los estudios indicaron que el nene no tenía nada y se evitó la intervención quirúrgica.
"San Expedito le salvó la vida a mi nieto y por eso hoy venimos a agradecer, a festejar que está vivo y sano con su familia", expresó la mujer entre lágrimas al mismo tiempo que describió: "La promesa es venir todos los meses durante un año y hoy que es su día decidimos bautizarlo".
Con una felicidad enorme, con lágrimas de alegría, la familia del gordito con nombre de caballero: "Bautista Milo Tiziano Ibañez".
