Los últimos barrios que viene entregando el IPV tienen nombres parecidos: los "Conjunto I", "Conjunto II", "Conjunto III", son moneda corriente. La buena noticia es que las uniones vecinales le pueden cambiar los nombres a los barrios, apropiarse del lugar donde viven y poner en debate la elección del nombre del barrio entre todos los vecinos.
El interventor del IPV, Juan Pablo Notario, contó que la gente puede proponer un nombre y si se aprueba, se envía la propuesta del cambio del nombre a la Municipalidad. Con la resolución del municipio en mano, pueden ir al IPV para que le dé el último visto bueno.
Otra de las ideas que tienen las autoridades del IPV es hacer un concurso en las escuelas para que propongan nombres para los barrios que aún no tienen nombre.
Ya hubo varios barrios cuyas uniones vecinales le cambiaron el nombre. Es un lindo debate de ideas que se da entre los vecinos, que eligen en base a su identidad como barrio.
Por el momento, debido a la cantidad de barrios que se llaman Conjunto I, II, III, etc, el IPV le ha solicitado a su personal un poco más de creatividad a la hora de bautizar los complejos habitacionales que se entregan.