El 31 de julio en el boliche Ink, ubicado en Libertador y Urquiza, un operativo policial dio con una menor de 13 años en estado de ebriedad. El caso sorprendió hasta a los uniformados y fue a parar al Juzgado de Faltas que conduce Horacio Morando. Consultado sobre el tema, el magistrado dijo que es inminente la sentencia contra el propietario del boliche e incluso, podría recaer una fuerte multa a los padres de la chica. Con respecto al dueño del local, Morando dijo que tiene antecedentes por causas similares en otros boliches de su propiedad, ubicados en San Martín y Pocito.
Para contar con dichos antecendentes en la mano a la hora de decidir la sentencia, el juez Morando mandó a pedir información a los Juzgados de Paz de los departamentos mencionados. Si se confirman antencendentes por dejar ingresar menores de 18 años, la multa podría ser histórica.
La declaración del local bailable se defendió en la audencia y alegó que la menor que ingresó a Ink lo hizo gracias a un documento de identidad trucho y que ellos no pueden adivinar que las personas mienten con ese tipo de información.
Respecto de los padres de la jovencita de 13 años, Morando informó que hay casos de papás multados. En esta oportunidad, la multa podría ser más fuerte aún porque la menor estaba muy borracha al momento de ser encontrada por la Policía.