Los propietarios de la Bodeguita no entienden por qué una denuncia de un vecino por ruidos molestos les ha impedido abrir su local bailable de invierno cuando aún ni siquiera abren sus puertas al público. El boliche, ubicado en Libertador y Cabaña, está listo para ser inaugurado, pero las habilitaciones están trabadas tras la denuncia de este sujeto. Andrés Icazati, Emiliano Waisman y Santiago Zarracán se mostraron preocupados porque los 25 empleados contratados están en veremos y sus puestos de trabajo corren riesgo.
"Son todos supuestos de supuestos, hicimos todo lo necesario para no molestar a los vecinos: limpiamos, les pusimos seguridad privada para que ni siquiera les ensuciaran las veredas. Ha llegado un punto en el que hemos hecho todo y no sabemos qué más hacer. Nosotros queremos trabajar", arrancaron diciendo casi al unísono los propietarios.
Los dueños creen que es una cuestión personal de un vecino. Recalcan insistentemente que no tuvieron la oportunidad de abrir para demostrar que las quejas por ruidos molestos tienen fundamentos. "Fuimos a dialogar con este vecino pero nos amenazó de muerte, entró al local y pateó lo que encontró. También sabemos que fue a la municipalidad y a Planeamiento muy mal predispuesto. A nosotros nos dijo que está jubilado desde los 45 años y tiene todo el tiempo del mundo para molestarnos", contó Zarracán.
El inicio de los trámites de habilitación ya arrancaron hace varios meses. "Todo se inicia en Planeamiento, luego se va a Bomberos que da un certificado contra incendios, posteriormente se va a Salud Pública a ingresar todos los expedientes. Todo termina en la municipalidad. Hasta el 15 de abril teníamos todos los papeles, pero se vencen, es cuestión de renovar. Esta vez empezamos en marzo, 45 días antes. No sabemos qué pasó. Si lo hubiéramos abierto el 5 de marzo, seguíamos abierto a este momento. Tenemos hasta firmas de 22 vecinos avalando la actividad", añadió Icazati.
La Bodeguita funciona durante el verano en un local ubicado cerca del Parque de Mayo y en invierno, lo trasladaron a este amplio local de Rivadavia. El boliche funciona desde hace cuatro años y trabajan más de 25 personas prestando sus servicios más los proveedores, entre quienes están los abastecen del sonido, de la comida, entre otros.
Recientemente también denunciaron por ruidos molestos a un local conocido de venta de cervezas artesanales, quienes emitieron un descargo en las redes sociales. "Queremos ir por las buenas, estamos en condiciones de estar abiertos", añadieron los dueños de La Bodeguita. Los empresarios dijeron que están dispuestos a unirse con los propietarios de otros locales de la zona para poder trabajar, su único objetivo.