Antes de que los churros llegaran a la vida de Mariela y Fernando tenían en su casa un parripollo que funcionaba los fines de semana.
Un día domingo, en medio del trabajo del parripollo, Fernando le comentó a su mujer una idea que se le había puesto fija en la cabeza: comenzar a vender churros para que la familia tenga otro ingreso. Desde ese día, hace tres años, no pararon y hoy son los churreros más famosos de Rawson.
Si bien la idea a Mariela le pareció un poco descabellada, porque ni siquiera conocían la técnica para hacer churros, decidieron poner manos a la obra y probar suerte.
"Decidimos comenzar, pero admito que no fue fácil, no teníamos idea como hacer la masa, ni la rueda. Hacer churros tiene su técnica así que tiramos mucha masa hasta que dimos con las proporciones justas”, agregó entre risas.
Así fue cómo surgió el proyecto familiar "Máximo Churros”, que lleva el nombre en honor al hijo más chico de los dos que tiene el matrimonio.
Comenzaron vendiéndolos en su casa, donde no les fue bien por la poca pasada de vehículos de la zona donde viven. A raíz de eso que decidieron comenzar a vender churros en distintos puntos turísticos de la provincia.
"Empezamos por Caucete los domingos y feriados, nos ubicamos en la estación de servicio que se encuentra en la entrada de Caucete. Teníamos un pequeño gazebo con un tablón donde trabajábamos. Mi marido en un carrito abierto freía los churros y luego yo, en el tabón, les ponía el azúcar y los envolvía.”
Después el matrimonio decidió trasladarse a Zonda en los alrededores del Jardín de los Poetas, lugar que muchos sanjuaninos eligen para pasar el domingo.
En zonda estuvieron todo el último año alternando el destino en caso de fechas especiales, como por ejemplo para la cabalgata a la Difunta Correa nos íbamos a vender al parador de la Difunta, donde asisten sanjuaninos y turistas de todo el país.
Desde hace un mes y medio, Mariela y Fernando encontraron un lugar que según lo que parece los albergará por mucho tiempo: Mendoza pasando República del Líbano. Allí se puede observar una extensa cola de personas que aguardan por comprar los "deliciosos churros”, según describieron clientes a Tiempo de San Juan, para acompañar el mate o el café.
"Nos está yendo excelente, la gente nos felicita y nos alienta a seguir. Es increíble los domingos la cola que se arma, no solo vienen los vecinos sino que algunos van pasando y se paran”, comentó Mariela.
Los vecinos de la zona y los que van de pasada se ven tentados por un carrito blanco decorado con imágenes del Valle de la Luna que ofrece churros rellenos con dulce de membrillo, dulce de leche o crema pastelera, además de la rosca tradicional.
"No hay nada mejor que comer unos churros calentitos a la hora del mate. Nos encantan los de "Máximo churros” sobre todo por lo limpio que tienen todo, además del delicioso sabor que los caracteriza”, comentó Adriana una vecina del lugar.
Además del puesto en la calle hacen churros para eventos. "En distintas oportunidades hemos sido contratados para eventos, a muchas personas les gusta a media noche tomar chocolate acompañado de churros o un cumpleaños por la tarde también es una excelente oportunidad para comer churros”.