El Órgano Provincial Coordinador de Seguimiento y Prevención de la Violencia Familiar tuvo su segunda reunión luego de la conformación en 2015. Según explicó la Presidenta de la entidad, Patricia Sirera, el año pasado estuvo funcionando durante dos meses consecutivos, pero las elecciones obligaron a que cambien quienes participan.
Es que la institución está compuesta por 4 representantes de cada uno de los poderes, por lo que la renovación de autoridades cambió a algunos de los representantes. Luego de las nuevas incorporaciones, el órgano retomó sus actividades este miércoles con más proyectos en vista.
Sirera, quien representa al Poder Judicial en su rol de Defensora de menores, explicó que el órgano tiene un largo trabajo por delante "fundamentalmente de monitoreo de las áreas y los actores, para saber cómo vamos en cuanto al trabajo realizado y detectar si hay falencias”.
La funcionaria aclaró también que el objetivo de esta organización, que por primera vez tuvo a todos sus miembros de todos los poderes presentes, no se refiere sólo a la protección de mujeres, sino que buscarán prevenir la violencia familiar ejercida a niños, adultos mayores o cualquier otra persona en situación de vulnerabilidad.
Los actuales integrantes del órgano son Patricia Sirera, presidenta, Amanda Díaz, por el Poder Legislativo y actual vicepresidente del órgano, Clarisa Boto, quien representa al Ejecutivo y se desempeña como secretaria, Casanova de Dávila, Ana Lia Larrea, Jorge Toro y Gustavo Almirón.