¿Fin de un ciclo?

Nevada esperada: fue la mejor de los últimos 6 años

Después de años de sequía nevó en la cordillera de Los Andes, sin embargo aún falta para lograr un nivel aceptable de agua. Los meteorólogos dicen que habrá más nevadas pero menos intensas. Por Viviana Pastor
sábado, 18 de julio de 2015 · 09:34
La nieve que cayó en la cordillera entre el sábado 11 y domingo 12 cubrió 18.000 km2 en la cuenca del río San Juan, según cifras del Departamento Hidráulica estimadas en base a  imágenes satelitales. "Fue la más grande en extensión desde el 2009 a la fecha, según las lecturas de años anteriores. Esperamos que sea la primera de muchas más”, dijo Jorge Millón subsecretario de Recursos Hídricos de la Provincia.
El meteorólogo Germán Poblete coincidió en que fue la mejor nevada de los últimos años, la más intensa si se tiene en cuenta que fue una sola. "La intensidad fue gracias a un combo de factores, por un lado la baja presión con frío en altura que se vio reforzada por un viento frio que apareció después del Zonda y que potenció la nevada”, dijo.
Pero ambos advirtieron que es pronto para cantar victoria: se necesitan más nevadas para tener un pronóstico que revierta los años de sequía que viene atravesando la provincia.
Sin embargo las postales de la cordillera blanca llenaron de optimismo a los sanjuaninos. "Las imágenes valen más que mil palabras, y así es, basta con mirar cómo estaba la cordillera en julio de 2014 y cómo está ahora. Pero es necesario que caiga más nieve”, dijo Poblete.
Agregó que con un solo temporal se cubrió la cordillera a pesar de que no había nevado nada antes de este. "Fue importante, pero habrá que ver lo que queda. Como piso está bien, pero se necesitan más nevadas para salvarnos. Es de esperar que lleguen otras, pero son episódicas. Hay condiciones de El Niño que son favorables y puede haber más nevadas pero no sé si de esta magnitud. Aún queda parte de julio, agosto y septiembre para que siga nevando”, señaló Poblete.
Otro factor importante fue la fecha de la nevada. La sabiduría popular en Barreal advertía que era necesario que nevara antes de que termine julio, ya que es la forma en la que la nieve tiene tiempo de consolidarse y durar hasta el verano.
"Es verdad lo que dice la gente, el proceso de ablación de la nieve depende de la temperatura y mientras más invernal sea la nevada hay más probabilidades de que se conserve para el verano. La nevada que se produjo en marzo pasado duró unos días y la nieve se derritió porque no había frío suficiente, es decir que se produjo una ablación prematura”, señaló el experto.
Un buen inicio
Millón dijo que no hay forma de saber en cuánta agua se traducirá la nieve caída, y dijo que es subjetiva su estimación de que un 30 % del requerimiento de agua de la próxima temporada estaría cubierto. "Hay que esperar hasta septiembre que es cuando subimos para medir lo que quedó de nieve y su densidad para recién comparar con años anteriores”, dijo el funcionario.
También destacó que la nevada benefició a la cuenca del río Jáchal, aunque  la situación de ésta era menos penosa que la del río San Juan. 
Este fin de semana también será de nevadas, según Poblete, aunque no se espera que tengan la misma intensidad que la anterior. "De aquí en más tendremos nevadas no tan trascendentes. El domingo nevará más suave pero desde Veladero hacia el norte, en La Rioja y Catamarca. Vamos a tener tardes más agradables por el viento Zonda, pero después tendremos un frente de viento frío del sur reforzado por otro el domingo. El lunes se presentará muy invernal y esa noche habrá más nevadas bien al norte”, aseguró.
Repitió que si bien la última fue la caída de nieve más importante, estamos ante un año "corto” con una  secuencia de abril a junio sin nevadas. "Es una sola nevada y es prematuro pretender sacar un equivalente de agua, aún falta el proceso de ablación. Pero hay condiciones,El Niño está bien declarado así que esperamos que se produzcan otras nevadas, no sé si de esta magnitud pero que sirvan para salvar el año”, dijo.
 

¿Qué es El Niño?

El fenómeno de El Niño - Oscilación Sur (ENOS) es un patrón climático recurrente que implica cambios en la temperatura de las aguas en la parte central y oriental del Pacífico tropical. En períodos que van de tres a siete años, las aguas superficiales de una gran franja del Océano Pacífico tropical, se calientan o enfrían entre 1 ° C y 3 ° C, en comparación a la normal. Este calentamiento oscilante y el patrón de enfriamiento, es conocido como el ciclo ENOS (o ENSO por sus siglas en Ingles), afectando directamente a la distribución de las precipitaciones en las zonas tropicales y puede tener una fuerte influencia sobre el clima en otras partes del mundo. El Niño y La Niña son las fases extremas del ciclo ENOS; entre estas dos fases existe una tercera fase llamada Neutral. (Fuente INTA)


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