miércoles 12 de junio 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Herederos

El hijo y el nieto de William Sill que sueñan con vivir en San Juan

El paleontólogo y su familia se fueron del país durante la última dictadura militar. Había ayudado a muchos alumnos perseguidos. Su único hijo varón y su nieto, volvieron a la tierra que Sill amaba y donde quiso dejar su corazón. Por Viviana Pastor.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Viviana Pastor

Partió la semita por la mitad, la metió en la taza de mate cocido y comió con ansia. Sentado en un café capitalino la escena no podía ser más localista. Al hablar era un sanjuanino como cualquiera, arrastrando las rr, anteponiendo la o el a los nombres personales y hasta en la tonada. 

Sin embargo, este señor de 47 años no nació en la provincia, vivió acá sus primeros 12 años y hace 35 que vive en Texas, Estados Unidos. Aunque aseguró, su sueño es volver a vivir acá, "donde todavía lo más importante es la gente y las relaciones”.

Esto no asombraría a los que conocieron a su padre, un norteamericano que amó tanto a San Juan y a Ischigualasto que pidió que sus cenizas descansen en esta tierra. Así se hizo en el 2008.

William Sill hijo estuvo poco más de 2 semanas en la provincia, vino a buscar a su madre y a mostrarle a su hijo Roberto (Boby) cuál es misterio del lugar que atrapó a su abuelo por más de 30 años. El mismo que hace soñar ahora al hijo y al nieto con volver. "Yo podría vivir unos años acá”, le dijo Boby a su padre casi al final del viaje y con cara triste.

-Papá no me quiero ir.
-Ya lo sé. No es algo que vas a poder explicar ¿no?
-Imposible, porque nunca lo entendí hasta ahora.
Nadie entendía tampoco cómo Sill, el paleontólogo, dejaba un trabajo muy apetecible en la Universidad de Yale para asentarse en una ignota provincia de un país perdido en el Sur del mundo. 

Fue el paleontólogo clave en el desarrollo científico de Ischigualasto y en lograr que se conociera el mundo. Colaboró con la elaboración de la Ley que declaró Parque Provincial al Valle de la Luna, y su actuación fue vital para la declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Además, se casó con una sanjuanina, Nélida Poblete Salinas y quedó atado para siempre a esta tierra. Sin embargo Sill había llegado a San Juan en 1959 como misionero de la iglesia Mormona, fue entonces cuando se enamoró de la albardonera.

No soy de aquí…

William, el único varón de los cuatro hijos de Sill, nació en Boston cuando su padre terminaba su doctorado en Harvard. Apenas lo obtuvo se volvieron a San Juan y durante la dictadura militar tuvieron que salir del país. "Mi padre estaba ayudando a sus alumnos considerados subversivos entonces. Yo no sabía nada, pero me acuerdo que venía siempre mucha gente a visitarnos, pero no eran visitas era la gente que él ayudaba. José Luis Gioja fue compañero de celda de Jorge Comas y mi papá lo ayudó a Comas escapar a través de Uruguay. Después de eso, lo llamaron de la Embajada de EEUU, otro mormón con un cargo muy alto, y le dijo que tenía que irse, Nos fuimos de un día para otro”, contó.

Las ideas políticas de Sill padre eran conservadoras, más bien lejanas a las de Montoneros, incluso a las del Peronismo, pero ayudaba movido por su solidaridad. "Siendo de derecha, mi padre era el socialista más grande he conocido. Siempre que alguien necesitaba algo acudía a él, y siempre les daba respuesta”, dijo.

Cuando se fueron del país, William hijo tenía 12 años y no hablaba "una papa” de inglés. En su casa sólo se hablaba el castellano, incluso con "el papi” hablaban en español. En EEUU estudió Marketing, se casó y tuvo 6 hijos, "es que allá no llega bien el cable”, bromeó. Es gerente de marketing y ventas en una importante empresa de software para hospitales y es director de su propia inmobiliaria. 

Adicto el mate, como lo era su padre, le costó un poco tomarlo en Norteamérica, al principio creían que era una pipa de marihuana o algo así. En Texas se siente embajador no oficial de San Juan y de sus cosas, y aunque los mormones no toman alcohol, siempre recomienda a sus amigos que tomen vino sanjuanino, lamentó que llega muy poco al país del Norte. "El Gobernador hizo cosas buenísimas, nos fuimos a Ischigualasto por la ruta nueva y tardamos dos horas y media; antes demorábamos seis horas para llegar por el camino que era muy malo en aquella época”, recordó. 

Sill dijo que el Gobernador estima mucho a su padre por lo que hizo durante la dictadura y por su trabajo en Ischigualasto, por eso también visitaron a Gioja en este paso por San Juan. 

LOS SILL EN EL VALLE

El paleontólogo no podía perder tiempo fuera de la provincia, quería investigar los 365 días del año, por eso cuando les decía a sus hijos que se iban de vacaciones, terminaban siempre en Ischigualasto. Gracias a eso, Sill hijo conoce cada curva del parque y, sin ser paleontólogo, puede mirar y saber en qué zona puede haber fósiles y hasta distinguir algunos huesos, aseguró. "Mi papá nos echaba el cuento que íbamos de vacaciones y terminábamos trabajando duro, como perros buscando huesos y hacía concursos a ver quién encontraba más, ¡eso era abuso infantil!”, dijo a las risas. 

Con su hijo en el Valle de la Luna pudo mostrarle lo que hacía su abuelo, dónde le gustaba a Sill hacer campamento, en qué piedras hacia el mate y se sentaba a estudiar los hallazgos. También le contó historias que pasaron en diferentes lugares. Uno de los mejores momentos fue cuando se quedó solo, fueron minutos de intimidad y conexión con su padre. "Estuve un rato solo con mi viejo… ahí estoy con él…” dijo con los ojos húmedos sin poder terminar la frase. 

A Sill le gustaban mucho Los Chalchaleros y en Valle Pintado, donde esparcieron parte de sus cenizas, su hijo le volvió a cantar Zamba de mi Esperanza, que ambos aprendieron a tocar en la guitarra gracias a Don Ochoa, aunque eran "dos desentonados perdidos”.

En Baldecitos estuvieron en la casa de los Herrera y Villafañe, que eran los baqueanos que lo llevaban a Sill en mula por el parque. Después, con Jaime De Lara lo hacían en las guanaqueras y fue el comienzo de una gran amistad.

Sill hijo aclaró, para los que pensaban que el paleontólogo se estaba enriqueciendo con los fósiles, que su padre murió "sin un duro”. "La gente hace y piensa maldades pero el tiempo comprobó que lo suyo era amor a San Juan, a la gente, a lo que tiene Ischigualasto, él era el único que tenía esa visión. Quiero que sepan que yo tuve que pagar para enterrar a mi padre en el parque porque él terminó sin un peso. Fue el graduado más pobre de Harvard, nunca buscó la plata, era un completo desinteresado del dinero”, dijo su hijo.

William Sill quiso hacer su vida en San Juan, puso a Ischigualasto en el ojo del mundo cuando en el 2000 fue declarado Patrimonio de la Humanidad y decidió dejar allí sus cenizas.

Hoy, sus descendientes siguen sus pasos. "Siempre está la idea de volver. La felicidad no es tener cosas, sino los amigos, la familia, y San Juan es el primer mundo en cuestiones de humanidad”.
 
TEXTUALES

"La religión es una parte principal mía, mi papá llego acá de misionero mormón”. 
"Soy un enamorado de San Juan y de Texas, pero la gente y hasta el clima es mejor en San Juan”. 
"Mi madre siempre extraña mucho, llora por estar acá, pero ya está viejita, tiene 84 años y vive conmigo”.
"No sé cómo se puede decir en palabras, pero es la gente lo que me ha gustado tanto. No tengo las palabras para explicarlo”, Boby Sill.
"A veces pienso que tendría que, como mi padre, aportar más para hacer la diferencia, ayudar a la gente que quiero. Tengo una tierra en Pocito, no tiene agua, pero es mi conexión con San Juan, no es muy grande, pero es mi pedazo en la provincia. Yo acá viviría lo más bien”.
 
De Harvard a San Juan
Se doctoró en Geología y Biología en Harvard, con especialización en paleontología de vertebrados. Sus trabajos académicos fueron publicados en universidades como Harvard y Yale y en países como Kenia, Inglaterra, Francia, Alemania y España.
Falleció en marzo de 2008. Había pedido que sus cenizas descansen en su amado Ischigualasto y así fue.  
 
(FOTOS GENTILEZA DE JAIME DE LARA)
Tiempo de San Juan

Suplementos

Contenido especial

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Qué sucede con la gripe A en San Juan, cómo cuidarse y cuáles son los síntomas.

Las Más Leídas

Vaciaron las cuentas bancarias de varios sanjuaninos y la estafa asciende a cifras millonarias
Protegido. Este es Joaquín Danilo Delgado Charcos, el ahora detenido. La jueza prohibió difundir públicamente su rostro.
9 de Julio: atropellaron a dos menores en Ruta 20 y una de ellas estaría grave
Los Quiroga. Alfredo y José Luis Quiroga, los asesinos de Nahuel Soria. Foto de Diario de Cuyo.
Qué sucede con la gripe A en San Juan, cómo cuidarse y cuáles son los síntomas.

Te Puede Interesar