Es reconocido por ser el cantante sanjuanino que le da vida a múltiples palabras junto a Los Iracundos en los escenarios desde hace un tiempo. Pero además de sentir vocación por el canto, Alé siente un profundo amor por la cocina.
Adelmo Alé encontró en la cocina una gran pasión desde hace más de 15 años siendo sus amigos y su familia los que más disfrutan de sus elaboraciones. Él cuenta que este amor surge “de mi mamá que era italiana y me enseñaba a hacer comidas”.
Por parte de su padre, tiene raíces árabes pero no son los alimentos que más le gustan. El cantante considera que sus platos fuertes a la hora de cocinar son las comidas criollas como la humita, carne a la olla o al disco; y cuando consigue el cordero en San Juan que esté fresco también lo hace a la llama o a la olla. No le gusta comer tartas ni cocinarlas porque “no es ni empanada ni pastel de papa”, explica entre risas.
En su espacio para la elaboración de comidas “tengo mis palos de madera y demás elementos que fui adquiriendo con el tiempo para cocinar mejor”. Además sí o sí tiene que estar su reloj grande en la pared “que no falla nunca” y es su cábala.
Entre sus anécdotas recuerda cuando vivió en Usuhaia 10 años y aprendió a cocinar el cordero patagónico, mariscos y paella; comidas que siguió haciendo aquí en San Juan. Eso sí, como todo buen cocinero, Alé dice que “si me molesta que la gente opine cuando estoy en acción, yo puedo estar con alguien más pero le doy el toque final”.
Su familia, fiel testigo de sus comidas, también tienen ese arte en la cocina: “a mi hija le gusta cocinar tortas y bizcochuelos; y mi mujer hace comidas árabes que las come con su mamá y mi hija porque a mí no me gustan”. Además el cantante confiesa que muchas recetas se las da a sus amigos para que se las pasen a las empleadas “pero no es lo mismo ni les sale igual”.
Es tanto el amor que tiene por la cocina que el cantante siente, que asegura que si algún día, por alguna circunstancia en particular no puede cantar más “me animaría a hacer algo más grande… creo que tendría que estudiar un poco como hacer un curso, porque ahora para todo hay que estudiar, aunque uno conoce la mañana de la cocina y aprendo de mis sobrinos que son chef”.
“Es un hobbie, un cable a tierra, aparte me gusta hacer las cosas para que me digan ‘qué rico que está’… me sale el artista de adentro”, remató Adelmo para explicar su gran pasión por la cocina.