Antes apenas pasaba un rayo de luz por debajo del puente, luego de que el bravo Río Bermejo trajera sedimentación en cantidades insospechadas, en enero de 2011. Ahora, el puente está 2,5 más alto, tras haberse terminado por estos días con la tarea de elevarlo sin romperlo. Se trata del segundo puente más largo de San Juan –tras el calingastino de Sorocayense-, ubicado en la Ruta 150 que se construye de cero entre los cerros de Ischigualasto y Huaco, que quedó bajo para las previsiones de Vialidad Nacional y por eso se hizo un trabajo inédito en el país de subirlo sin romperlo por tramos.
Levantar el puente tomó unos 40 días y fue sin imprevistos. Para lograrlo, se cortaron las pilas de sostén y se usaron poderosos gatos hidráulicos, en trabajos hechos por la empresa internacional Freyssinet, para elevar de a 50 centímetros por vez cada uno de los 9 segmentos del puente de 270 metros de largo. Ahora están prolongando los hierros y encofrando las pilas -que ahora son más altas- para hormigonarlas, según dijo el jefe de Obras de Vialidad Nacional, Juan Molina. Se prevé que el puente, totalmente terminado, con asfalto, barandas y señaléctica, esté listo a mediados del año próximo, cuando se prevé habilitar todo el tramo entre Ischigualasto y Huaco.
martes 28 de abril 2026





