TINTA ROSA

Qué la parió!!! – Por Gema Gamboa

Todavía estoy intentando analizar y asimilar todo lo que vi y escuché el miércoles por la mañana. Hora: 06:00hs AM (ya empezamos mal, muy temprano, cosa que no es lo que más me gusta, madrugar)...
martes, 5 de junio de 2012 · 09:48

 

Todavía estoy intentando analizar  y asimilar todo lo que vi y escuche el miércoles por la mañana.
Hora: 06:00hs AM (ya empezamos mal, muy temprano, cosa que no es lo que más me gusta, madrugar).
Lugar: clínica de maternidad (la cosa va como el culo ya, porque no hay nada en el mundo que me dé más fobia que una clínica, hospital o lo que se le parezca).
Motivo: mi amiga va a tener a su bebe (bueno hasta aquí yo también creía en eso de que no hay nada como tener un hijo, y lo confirme, es verdad: no hay nada más traumático e inolvidable que vivir un momento así).
Como espectadora de todo esto creo que no hay situación con más cliché que un parto o embarazo, a ver si me explico: Desde que empieza a crecer la barriga (en el caso de mi amiga fue tal cual) no faltó esa cuñada insoportable, a la que tenes que soportar porque no te queda otra, que cada vez que se junta la familia y te ve, te dice: “Estas más gordita ¿eh?” (Este comentario, cuando todavía no lo tenes muy asimilado, ¡JODE, JODE Y JODE! A VER SI SE ENTERAN) o te dice en medio de una comida familiar, donde no faltó nadie de los 25 miembros que la componen: ponte ahí que te saco una foto, pero levántate el sweater, que se vea la pancita… y vos ahí sintiéndote el payaso de vidriera al que los 25 boludos miran, con cara de eso, “boludos”, levantando tu sweater para que esta estúpida saque una foto, en la que  tu cara, claro está, ni sale: sólo ves la foto de una pancita (un digno momento para mandarla a la mierda ¿verdad?).
Otro  es en el que te juntas con amigos y nunca, pero nunca, falta esa que ya parió a cuatro, que la ves reventada mientras vos estás radiante y feliz con tu barriguita, que larga el comentario de sobremesa y te dice: ¿Cómo vas con el embarazo? Acto seguido, casi sin dejar que respondas te empieza a contar lo doloroso, traumático, negligente y complicado que fueron sus cuatro partos terminando con la típica frase, que parece que te hace mas mujer: “Ya te va a tocar”, y la muy hija de puta, viendo tu cara de pánico, le manda: “Ojalá que no te pase, cada embarazo es un mundo, viste” (a esta, directamente, pensas en matarla, ja ja ja).
Y como si esto fuera poco, todavía tenes que prácticamente convivir (es cuando más se empeñan en romperte las pelotas) con tu suegra (este paréntesis va dedicado al padre de la criatura porque también él soporta lo suyo con su respectiva suegra ¿eh?) y con tu madre, que si no es una es la otra, una te dice, otra vez delante de toda la familia y a los gritos (esto no falta, si es que te odia): “Que sos la madre es seguro , pero hay que ver si mi hijo es el padre ja ja ja”, ¿ja ja ja? ¿Te parece gracioso? Pedazo de reverenda hija de…. ¡BRUJA!, y la otra que no duda en contestar: “Ya veremos cuando salga, si tiene cara de estreñido seguramente el padre es tu hijo”, lo que provoca un ambiente cálido y espeso, con un no sé qué de… algo así como: “a la mierda la comida familiar” (guerra entre suegras casi nunca termina bien).Y miles de situaciones más a lo largo de 9 meses que evidentemente te preparan para el gran momento.
Y ahí estábamos todo, en la clínica, a las 06:00hs AM, la prima, las suegras, los 23 miembros restantes que llegaban poco a poco y yo, la amiga a la que no sé por qué razón todo el mundo le hizo la misma pregunta: “¿Y vos, para cuando”? Momento en el que aplique mi poder de síntesis y después de que me lo preguntaran por décima vez los junte a todos y les dije: “¿Yo, para cuando? ¡Para cuando tenga al padre! ¡PARA CUANDO TENGA AL PADRE! ¿QUEDO CLAROOOOO? Y para que se espantaran mas agregue: “CONVOQUE A 200 TIPOS PARA UN CASTING Y VOY A PROBAR CON TODOS ¿ENTENDIERON?”.Silencio total, sólo se escuchó la voz de mi amiga que dijo: “Ya estoy lista,  ¡ahí viene!”.
No podía faltar la típica enfermera gorda con cara de ogro y con el comentario que va acorde a sus características: “No sea mañosa que no es para tanto, ¿primeriza verdad?” (Momento que todas te cuentan y en el que yo le respondería: ¿Qué carajo te importa? ¡CHUSMA!)
Vi cómo se llevaban  a mi amiga, me quedé petrificada viendo como se cerraban las puertas del quirófano y, no sé cuánto tiempo pasó, pero de repente… te vi, si describo realmente como te vi, te cuento que estabas fatal, colorada como un tomate, pelada, hinchada y balbuceando como si estuvieras borracha, pero si te digo lo que sentí no me alcanza con las hojas de este diario.
Cuando mire a mi alrededor todos estábamos en silencio contemplándote, felices y emocionados, mire los ojos de tu mamá y creo que entendí eso de que “no hay nada como ser madre”… y créanme que no hay nada como ser tía y estar sola, tiene su beneficio que es el de terminar con el obstetra tomando café en el bar de la clínica ja ja ja, un bombón, pero es muy pronto para preguntarle si le gustaría tener un hijo ¿no?
Pd: ¡BIENVENIDA AL MUNDO PRINCESA!
(Tu tía Gema)

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