Capital

Los dueños de la calle

La carga y descarga de mercancías en el microcentro es un caos. Desde fletes hasta grandes camiones con acoplado no respetan a nadie. Muchos vehículos trabajan en zonas donde han sido multados con anterioridad. Tiempo de San Juan hizo un relevamiento y muestra por dentro la falta de conducta en la zona comercial.
sábado, 26 de mayo de 2012 · 09:14

Una persona busca llegar a su casa después de una jornada agitada, va a la parada del colectivo 33 a eso de las 22,30 y se encuentra con un camión semi (aquellos vehículos grandes con cabina y acoplado gigante). Lo interesante del hallazgo es que ese mismo vehículo está estacionado justo en Libertador entre Tucumán y General Acha, obstruyendo  toda la parada del colectivo. Escena conocida ¿no? Uno de los dolores de cabeza de las autoridades en Capital es la carga y descarga de mercancía, que hacen vehículos de gran porte en pleno centro, generando  el caos en el tránsito.  

Existe una ordenanza, la 9118, que regula las actividades vehiculares en suelo capitalino y fue reelaborada por la incorporación del sistema ECO en octubre del 2008. En ella figuran los espacios habilitados para diversas actividades de carácter público y privado, en donde se incluyen los espacios de carga y descarga de mercancía. Pero en la calle no se respeta, según un relevamiento realizado por Tiempo de San Juan sobre el problema.

“Los camiones semi no deben ingresar a la Capital por su peso y tamaño, pero lo hacen… la raíz del problema es que en la Provincia no existe un playón de distribución de mercadería (un espacio donde ingresan los semi y reparten en vehículos más pequeños el cargamento), es por eso que estos camiones gigantes no tienen una zona de descarga fuera de la zona urbana.

Como resultado están estos grandes dolores de cabeza que entorpecen el tránsito”, explica Luis González, director de Tránsito de la Ciudad de San Juan.

Por otro lado, la comuna capitalina no tiene horario fijo para el implemento de cargas y descargas de mercancía, es por ello que los fletes de todo tipo pueden trabajar sin restricciones en cualquier horario.

Los espacios de carga y descarga habilitados en la peatonal Rivadavia son más limitados de lo que la población cree. Existen dos boxes para cumplir esa función en Ignacio de la Roza, pasando Tucumán; uno igual en General Acha entre Rivadavia y Laprida y el último en Laprida antes de Tucumán. Todo aquel que realice descargas fuera de esos espacios, es un infractor y esto incluye a los que descargan en las rampas de la intersección de Tucumán y Laprida, dado que eso no es un verdadero espacio habilitado y se usa frecuentemente como tal.

“Hay que saber respetar los carteles, todo lo que diga que es para taxi, allí no puede estacionar un camión o una moto porque por algo se separaron los boxes para cada uno”, enfatizó González, en referencia a que muchos fletes utilicen como zona de descarga la intersección de Avenida Rioja y Rivadavia (señalizada como zona de taxis).

Falabella utiliza como zona “habilitada” la intersección de Tucumán y Laprida; Frávega, dispone de sus fletes en la zona de Rivadavia y Avenida Rioja; ambos comercios realizan las labores en horarios de poca circulación de tránsito, en la siesta o en la noche. El horario favorito para descargar de Falabella es pasadas las 00.00 y para Frávega, las 16.

Coca Cola no se queda atrás. Los camiones repartidores han tenido problemas con peatones y particulares, utilizan zonas que no están ni cerca de las señaladas dentro de los perímetros de habilitación y ni las paradas de colectivos se salvan de ser puntos de descarga.

Hasta los autos particulares utilizan el concepto de vehículos de “carga y descarga”, bajo la excusa de buscar electrodomésticos comprados en los locales comerciales. Son los que más interfieren en el trabajo de los fletes que cumplen con los espacios reglamentarios, porque estos últimos deben esperar en doble fila hasta que el lugar se encuentre habilitado. Es una escena recurrente en Ignacio de la Roza y Tucumán, donde el espacio de dos boxes es utilizado por los camiones de bebidas, los de Garbarino y también los de indumentaria.
Otro punto de conflicto es la Avenida Libertador, pocas personas saben que es un espacio restringido para todo tipo de manipulación de carga y descarga de mercadería. “Hemos labrado muchas actas por los semi que transportan la carga de Ribeiro, ellos saben perfectamente que esa no es una zona habilitada para ese tipo de trabajo pero siguen recurriendo al mismo lugar”, explicó en funcionario departamental.

En Capital reconocen que como organismo encargado de controlar a estos “dueños de la calle” se encuentran parcialmente atados de manos. “Nosotros no podemos estar en todos lados, tenemos una cantidad limitada de personas que trabajan a pie y muchas veces no pueden llegar a la zona de conflicto”, aseguró González.

Un mal recuerdo
En junio del 2011, un camión repartidor chocó contra una rama, en Libertador y Tucumán, y causó que la misma cayera sobre tres mujeres que circulaban en bicicleta. El vehículo era un camión semi que había recibido una multa unos días antes por llevar mercancía a Ribeiro en horario no pactado, ya que los semi pueden ingresar a la ciudad a partir de las 22.00 y el accidente ocurrió cerca de las 21.00. En ese momento, desde el municipio prometieron restringir el ingreso de estos vehículos, lo que todavía no ocurre.

*Liberados
Los vehículos que transportan caudales son los reyes del cemento, por una normativa nacional otorgada por el Banco Central. Estos camiones cuentan con libertad a la hora de circular por las calles, pueden manejar en contramano, subirse a las veredas y estacionar en donde sea sin ser multados.

*Poco personal
Actualmente, la oficina de Tránsito de Capital cuenta con 11 inspectores que controlan toda la comuna, en la división de días corresponde un máximo de 4 inspectores por turno y sólo 2 circulando los sábados y domingos. También, la escasez de personal restringe el horario de trabajo, sólo hay control de 08.00 a 13.00 y de 16.00 a 21.00.

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