tinta rosa

Cuidado con los príncipes azules, te podés tragar un sapo

“…el amor llegó, pero hecho trizas…” ¿Será tarea mía o de algún otro pirata ayudar a reconstruir ese frágil corazón? Yo me postulo con entusiasmo y paciencia a rearmar la sonrisa incansable…”
martes, 22 de mayo de 2012 · 09:31

 

 “…el amor llegó, pero hecho trizas…”
¿Será tarea mía o de algún otro pirata ayudar a reconstruir ese frágil corazón? Yo me postulo con entusiasmo y paciencia a rearmar la sonrisa incansable…”
Ah… lindo ¿verdad? Dulce, tierno, cálido, sincero, puro y simple. JUAJUAJAUJAUAUJAUAJUAJA me “río de Janeiro”,¡¡menudo cuentero resultó el sapo!!
La cantidad de cosas que se escriben para convertirlas en mierda cuando uno no tiene huevos ni palabra para sostenerlo ¿no? Y sí, los príncipes azules no existen ¡NOOO EXISTEN! Es más (como me dijo una amiga) son azules porque están muertos jajajaja.
Es difícil entender que, aun sabiendo que estás hecha trizas (hecha mierda), alguien se esmere en darte un cachetazo más, dificilísimo entenderlo si ese alguien era tu amigo, tu confidente, tu cómplice y todo. Pero pasa, claro que pasa, y duele, duele de tal forma que adentro empieza a sentirse un vacío tan grande, pero tan grande, que hasta te deja sin aire, te deja a la deriva con ganas de correr sin saber a dónde, y hace que los colores ya no brillen, que el sol ya no esté, que todo se vea gris, que el frío sea tan frío que hasta te duela, un vacío que te deja sin ganas de comer o te llena de ansiedad, sin ganas de reír, sin ganas de seguir. Y pensás sin descanso que no vas a poder, y llorás, y repasás en tu mente cada momento compartido, cada beso disfrutado, cada caricia de consuelo, sentís que no tenés fuerza, te das cuenta de que ya no va a estar más, que todo cambió, que todo terminó y te invade la desolación, la rabia, la soledad, la impotencia. Se acrecientan los interrogantes, no dejan de retumbar en tu cabeza: ¿por qué?, ¿por qué a mí?, ¿cómo pudo hacerme tanto daño?, ¿cómo fue capaz de…? Y te volvés loca queriendo encontrar respuestas, y lo buscas, y él se esconde como una rata, incapaz de poder mirarte otra vez a los ojos, sin poder decir una palabra… y es cuando sentís que morís poco a poco.
Y a solas releés sus cartas…
“…no podía ser de otra forma, mi amor tenía que llegar así y si realmente lo deseo será mi deber tender una mano solidaria y humilde que ayude a reconstruir tu corazón maltrecho, con respeto, espacio y tiempo, pero a tu lado como un amigo, como un padre que da protección y cariño, como un amante que da pasión, como un ser humano que busca enlazar tu aura para que el sol y la primavera se apiaden nuevamente de tu corazón…”
Y es más doloroso todavía porque te das cuenta de la mentira, de la burla, de la indiferencia y el abandono…
¡Muy bien! ¡Por fin! Si has sido capaz de sentir todo esto significa que ¡estás viva todavía! jajajaja, que entendiste que el amor duele, que cada día es una lucha de supervivencia en un mundo lleno de gente pelotuda con la que tenés que lidiar, te diste cuenta de que si te dejaron tirada como una basura, orgánica claro, ¡buenísimo, ya estás libre otra vez! Jajajaj (la basura orgánica es de los mejores abonos para una tierra fértil ¿eh?)¡Libre y con más fuerza!
No te preocupes que en el momento menos pensado te vas a encontrar con la Iglesia Universal, y un boludo te va a gritar: “¡pare de sufrir!” Jajaja, y te vas a reír tan fuerte como lo estoy haciendo yo en este momento.
Mirá el lado positivo: si te cuenteó, te mintió, te traicionó, te abandonó y bla, bla, bla está claro, ¡blanco y en botella! Dios te lo dejó en bandejita para que le des una linda patadita en el culo y a otra cosa mariposa. Que ves todo gris, pues mejor, es un lindo color para usar en invierno. Que el frío es más frío. Genial, momento de usar complementos, un lindo gorrito de lana queda dulce y hasta sexy  jajaja. Que los colores ya no brillan, ok te vas al oftalmólogo, quién te dice que el doctorcito esté bueno y soltero jajaja. Que te quitó las ganas de comer, bueno esto se lo tendrías que agradecer porque vas a bajar de peso y seguramente vas a verte mucho mejor. La ansiedad la manejás en el gimnasio, ahí seguro te encontrás con una alegría nueva jajaja.
El tiempo es el mejor remedio para todo, el mundo gira y todo vuelve.
Así que calma, cuando vuelvas a verlo sólo sonreí, si es que volvés a verlo, y disfrutá de tu victoria porque seguramente todavía no se enteró de que fue él quien más perdió.
¡¡Y deja que la vida te despeine!!

PD: ¿despechada yooo? Neeeeeeeeeeee!!!! Jujaujaujaujauajuajuajaujaujaujaujaujauajuaj
¡SUERTE Y QUE TE GARÚE FINITO CABRON!   

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