Empresarios: Roberto Basualdo

“Dono todo el sueldo de Senador”

Comenzó a ser figura pública como corredor de autos, luego se destacó como empresario y finalmente como político. Para los que creen que siempre fue exitoso, Basualdo recuerda los primeros tiempos de ahorro y sacrificio. Por Viviana Pastor.
miércoles, 11 de abril de 2012 · 08:56

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com
 
Con temperaturas bajo cero se bañaba con agua fría porque no tenía calefón en el local de la provincia de Mendoza y antes de comprar uno prefería invertir en más mercadería para el negocio. En Córdoba no pagaba hotel, dormía en un sofá que había en la oficina del galpón, "en la mañana había un proveedor que llegaba muy temprano me golpeaba la ventana, ya sabía que yo dormía ahí”. El protagonista de estas anécdotas es Roberto Basualdo, el empresario que sobresalió como mayorista de artículos de limpieza y perfumería y que hoy es propietario de tres sociedades inversoras y senador nacional, aunque según dijo, no vive de ese salario sino que lo dona.

Aunque millonario, a Basualdo no le gusta ostentar y sólo después de mucho insistir confesó que entre sus autos preferidos (tiene varios), está su camioneta Honda, el BMW Z4, y el BMW 528. Los autos son su debilidad y pudo darse el gusto de correr campeonatos y ganar varios años.

El énfasis lo pone en lo que le costó tener todo y que lo hizo trabajando y sacrificando mucho de su vida privada. "Muchos me dicen: ‘Roberto vos tenés…’, ven mi casa y ven mis cosas y me dicen eso, pero fue un sacrificio muy grande. Ven la última parte de la película, pero hay que verla completa. Yo me pasaba la semana arriba del colectivo, en los ‘90 el domingo a la noche me tomaba el colectivo para irme a Córdoba; el lunes a la noche me iba a Tucumán y el martes a la noche me venía a San Juan. El sábado viajaba a Mendoza y así todas las semanas dormía arriba del colectivo”, contó.

Con 18 años Roberto empezó a trabajar en el área mayorista de Dilbas, el supermercado de su padre Juan Roberto Basualdo con otro socio (Diluciano). Pero además vendía casas prefabricadas y bicicletas Peugeot a las bicicleterías.

En 1980 vendieron Dilbas y Roberto comenzó en sociedad con su padre, 50 y 50, un negocio mayorista de artículos de limpieza y perfumería. "De mayorista tenía sólo el rótulo, teníamos toda la mercadería en el garaje de una casa y una pieza, porque cuando mi  padre vendió Dilbas no recibió mucho porque entre activo y pasivo quedó muy poco. Pero sí me dejó muchísimo en concepto entre los proveedores y por ser hijo de Basualdo me abrieron cuentas y me dieron crédito ilimitado. Si me hubiera dejado plata me hubiera alcanzado para comprar 100 cajas, pero con el crédito tenía para 1.000 gracias a la confianza y prestigio de mi padre”, destacó.

En el ‘83 abrió la primera sucursal en Mendoza, en el ‘86 la de Córdoba y en el ‘90 la de Tucumán y después la de Mar del Plata.

En el ‘87 Basualdo padre hizo un adelanto de herencia y con esa plata Roberto le compró a su hermana la parte del negocio que le tocaba heredar y se quedó solo al frente de todo.
Todas las sucursales las fue haciendo nuevas, primero alquilaba y luego compraba terreno y construía, "vendía todo lo que tenía, autos, camionetas, todo y eso lo invertía en el nuevo negocio”, aseguró.  Llegó a tener 40.000 m2 de depósitos entre todas las sucursales y en el rubro limpieza y perfumería fue líder en el interior del país.

En el 2009, cuando ya era senador nacional, decidió vender la cadena de venta mayorista. "Estuve 21 años al frente del negocio mayorista y en esos años mi trayectoria me permitió  tener mucho reconocimiento.  Hice quedar bien el nombre de mi padre y el capital más grande que le puedo dejar a mis hijas es el concepto que yo tengo, lo poco o mucho que sé de comercio y si el día de mañana alguna de ellas quiere estar en ese ramo tendrá las puertas abiertas en todos lados”, destacó el senador.

¿Cuál es el secreto? ¿Cuál fue la habilidad de Basualdo en el mundo de los negocios? "Ser práctico. Cuando me preguntaban cómo manejaba mis negocios y yo les decía algo tan simple, nadie me quería crecer, pensaban ‘este me está mintiendo’, pensaban que me guardaba algo y les juro que no. Yo decía que esto es simple. Hay que tener visión, la capacidad de ver primero las cosas, los negocios son así. Además me rodeo de muy buena gente, ese es el secreto, si no fuera así no hubiera podido crecer. La habilidad fue esa, juntarme con un buen equipo, como hago en el Senado, donde tengo muy buen equipo y por eso soy el senador que más proyectos presentó y es porque trabajo con muy buena gente”, aseguró.

El presente

Hoy, Roberto es el presidente de tres sociedades: Finagro SA, que con un campo en San Luis -en Buena Esperanza-, produce soja, maíz, trigo y posee cabezas de ganado. La sociedad inmobiliaria Roger María en Miami y en San Juan, la Inmobiliaria MB.

En los emprendimientos inmobiliarios comenzó a incursionar en el 2006, con algunos locales que alquilaba a firmas mayoristas como Yaguar en San Juan.  Actualmente está construyendo dos edificios, uno frente plaza 25 de Mayo de 30 departamentos y 7 pisos; y otro en Patricias Sanjuaninas y Sarassa.

Basualdo dijo que este rubro no era algo nuevo para él ya que siempre estuvo ligado a la construcción con sus locales comerciales. "Durante 21 años construí muchos galpones amplié y compré”, destacó. Aunque con su inmobiliaria no construye, sino que licita y contrata al mejor oferente.

En Miami tiene 26 propiedades rentadas, "cuando mejore la actividad en Estados Unidos, venderemos y construiremos nuevos departamentos, lo mismo que hacemos acá”, aseguró.
El Roberto íntimo

Dijo que creció en una familia de clase media y que fue a una escuela estatal. "Tuve una infancia normal, mi padre tenía un autoservicio chico. Tengo una hermana con la que me llevo excelente, tengo amigos que aún conservo de esa época”, contó.

A los 18 empezó a correr en auto, en Turismo Nacional en la monomarca Gol y Top Race. Salió  cinco veces campeón cuyano de automovilismo, "me encantaba y me gusta aún pero ya perdí reflejos, sino estaría corriendo todavía porque me apasiona. Corrí 20 años y dejé de correr por cuestiones económicas, cuando mejoró la situación empecé a correr de nuevo”, dijo Roberto.

Ahora su cable a tierra es correr, pero atletismo, "me encanta y cuando tengo tiempo salgo a correr solo, nadie me jode y es cuando mejor pienso”, remarcó. También disfruta de los encuentros con sus hijas María Eugenia, María Celeste y María Fernanda y con su nieto Gervasio, de 9 meses. "Estoy separado, una de mis hijas trabaja conmigo y las otras dos viven en Mendoza donde aún tengo negocios. Mi nieto es de mi segunda hija y es bárbaro ser abuelo, es el regalón, aunque lo veo poco”, lamentó.

"Siempre hice lo que me gustaba, quise actuar en política y lo hice, cree mi propio partido; me gustaba el automovilismo y pude correr muchos años; me di el lujo de compartir con grandes amigos y de tener una familia hermosa. En la vida hice lo que me gustaba”, aseguró.

La vena política

"Si vos vas a un club y el club no te gusta tenés tres opciones: quedarte callado, renunciar al club o integrar la comisión para que cambie. Yo de las tres ni me callo ni me voy del país, sino que participo”, dijo Basualdo. Así de simple fue el análisis de su incursión en la política.

Sus primeros pasos fueron en el Partido Justicialista en 1993. En 1995 participó en elecciones para gobernador  como compañero de fórmula a Olga Riutort, y en el 2001 fue electo diputado nacional.

En el 2003, se va del PJ y crea su propio partido, Producción y Trabajo. Ese año se enfrenta en elecciones a gobernador a José Luis Gioja y pierde; la historia se repite en el 2007 y en el 2011. En el 2005 fue electo senador, cargo que ocupa desde entonces. "Tenemos que participar, no es ‘que se vayan todos’, sino que vengan todos y que la gente elija lo mejor”, señaló.

Basualdo aseguró que si el país anda bien,  todos andan bien, "por eso yo al gobernante de turno siempre le deseo que le vaya excelente”.

El Senador destacó que San Juan tiene muy buena coparticipación, recordó que en el 2003 recibía de la Nación 500 millones de pesos y hoy la coparticipación asciende a los 7.200 millones de pesos. "San Juan depende un 90 % de los recursos de la coparticipación, si la Nación anda bien, nosotros andamos bien y la economía mundial, más allá de la crisis, está bien porque China está consumiendo mucho igual que la India.

San Juan tiene un recurso muy bueno, a veces disentimos con Gioja en qué invertirlo pero tiene un recurso muy bueno, sólo hay que ver cuáles son las prioridades. Igual creo que la provincia y el país pueden crecer mucho más todavía”, dijo.

Para dejar clara su vocación, Basualdo aseguró que "no vivo de la política, no vivo del sueldo de senador, eso lo dono a diferentes escuelas y organizaciones. Trabajamos mucho para que le vaya bien al país, acá o criticás o participás”, señaló. Las obras con ONG’s y donaciones las realiza a través de la Fundación Roberto Basualdo.

En el futuro Basualdo se ve alejado de las candidaturas, pero no de la política, "me veo siempre cerca, asesorando o trabajando. Jubilado sí, pero haciendo algo siempre”, aseguró.

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